Saldamos otra cuenta pendiente, tal como hicimos hace poco con Druillet, porque leímos el libro “Casi completo” del neerlandés Joost Swarte....

Saldamos otra cuenta pendiente, tal como hicimos hace poco con Druillet, porque leímos el libro “Casi completo” del neerlandés Joost Swarte. En este caso se justifica un poco más la demora porque la producción de este autor en Historietas es muy poca, de hecho, casi todo lo que hizo se resume en las poco más de 140 páginas que componen el libro.

Joost Swarte nació en Heemstede, Países Bajos (u Holanda, como usted prefiera…) el 24 de Diciembre de 1947. Se formó como diseñador industrial, pero se acercó al mundo de las Historietas como profesional a fines de la década del 60. Admirador de Hergé, se cuenta que Swarte es el responsable de acuñar el término “Línea clara” para definir la estética del padre de Tintín que hizo escuela en la Historieta Franco-Belga, y que el propio Swarte continuó en sus trabajos y la expandió hacia nuevos horizontes. Sus Historietas se publicaron en la revista “Tante Leny Presenteert” y en 1971 editó su propia antología llamada “Modern Papier”. Pero, como decíamos, la producción de autor en el medio es escueta porque el grueso de su tiempo lo dedica al diseño y la ilustración, tanto de carteles, juguetes, tapas de discos, estampillas, portadas de revistas, interiores e indumentaria, como así también de edificaciones. De hecho, en su Heemstede natal se encuentra el célebre Toneelschuur, un edificio multipropósito que cuenta con dos salas para cine, dos para teatro y tiene una hermosa y singular fachada.




Las Historietas del libro son casi todas de corte humorístico y breve duración, las más extensas llegan a 16 páginas y el resto oscilan entre 1 y 4 páginas generalmente. Tiene algunos personajes recurrentes entre los que se cuentan Jopo de Pojo, un joven de prominente jopo, algo distraído y medio perdedor, músico de vocación que, dentro del costumbrismo de su vida diaria, vive situaciones atípicas como el estropear un golpe criminal de casualidad, o en medio de una noche de juerga terminar metido en una organización partidaria, o tener sexo con una actriz al querer colarse al teatro por los camerinos, por citar algunos ejemplos. Jopo de Pojo es el personaje con el que más historias realizó, pero también tenemos al Profesor Anton Makassar y su asistente Pierre Van Genderen, dupla que suele centrar sus apariciones en malentendidos, golpes y enseñanzas malogradas, aunque también viven aventuras por separados intentando publicar un periódico independiente, cumplir con obligaciones maritales o escapar a los mandamientos sociales.




Pero no todo son personajes recurrentes y el resto del libro tiene Historietas auto conclusivas de los más variados temas, por ejemplo, un capo criminal que se fuga de Europa a América, o la construcción perdida de la segunda torre de Babel, realizada en tiempos de guerra y luego olvidada, o la suerte de un detective asignado a resolver una serie de casos de suicidios, o la vida de un preservativo después de ser usado y desechado, entre muchas otras. Si bien todo el material del libro es sobradamente bueno hay algunas genialidades que me gustaron más que el resto por su originalidad o su impacto. La primera es una Historieta de Jopo de Pojo que, si bien abarca una sola página, en realidad son dos porque se lee de forma vertical, luego se invierte y se vuelve a leer encontrando allí el final de la historia, con viñetas diseñadas de forma perfecta para que tengan coherencia en ambos sentidos. Brillante! La otra se llama “Activo Aventura Argentina” y es otra Historieta de una página que el autor realizó en 1978, para sumarse a una movida colectiva de artistas holandeses que alentaban al seleccionado de futbol local a no participar del mundial realizado en Argentina, para no legitimar a la asesina dictadura militar que padecíamos por aquel entonces y que tantas vidas se llevó (Por supuesto no surtió efecto, Holanda venía de la naranja mecánica en el mundial anterior y, no solo participó del torneo, sino que salió subcampeón). En la página coloreada completamente de rojo furioso, los milicos utilizan las cabezas de los secuestrados como pelotas de futbol. A excepción tal vez de esta última, todas las historias están encaradas desde el humor, con mucha carga de acidez, sátira, ironía y descontento.




Si bien el estilo de dibujo es de línea clara, no es Hergé su única influencia ya que él mismo reconoció admirar a historietistas norteamericanos como Robert Crumb, Art Spiegelman o Windsor McCay, aunque yo le noto más cercanías con George Herriman. Su aparición a finales de los 60´s revitalizó la línea clara para la década siguiente con las innovaciones y nuevos aportes que saltaban desde sus viñetas. No se reducían sus puestas a una estructura fija y variaba la disposición de estas constantemente con una claridad inequívoca para el lector. También mezclaba viñetas con texto en prosa que complementaban la información que la historia narraba. Tiene un asombroso poder de síntesis gracias al cual logra contar todo lo que quiere en espacios reducidos, donde el resultado es tan redondo que nunca parece faltar nada, por breve que sea. Todo el talento que tiene como diseñador está puesto al servicio del dibujo en sus Historietas, los escenarios, tanto en interiores como exteriores, están construidos con estética Art Decó, o modernista, o alguna otra línea estética que se me escapa por desconocimiento, pero se nota que no es improvisado y que responde a estilos o corrientes de su agrado. Lo mismo sucede con el mobiliario y las decoraciones de interiores, hay tanto detalle y buen gusto que puede uno perderse un largo rato admirándolo todo, y algo similar ocurre con los artefactos que diseña, a todos se les puede adivinar una funcionalidad precisa. También diseña distintas hermosas y originales tipografías para los títulos de las Historietas, generalmente con estilos coincidentes con el tema o el trazo de la Historia. Y si quiere puede dejar todo esto de lado y trabajar en historias más despojadas o con fondos genéricos, pero sin perder la calidad ni el sello personal.

Un artista encantador, atrapante, inquieto, talentoso y altamente recomendable, del que lamentamos no tener más material para leer…

 


 

“¡Mis recientes trabajos no son sólo una experiencia formal! … sino una respuesta a mi entorno en forma de interrogante.”

  Delirante historieta que zinco sacara en un tomito "prestige" un poco antes de su debacle allá por 1995. Alan Grant nos trae otr...

 

Delirante historieta que zinco sacara en un tomito "prestige" un poco antes de su debacle allá por 1995.


Alan Grant nos trae otra historieta de Lobo llena de delirio, humor y violencia innecesaria que tanto gustaba a los jóvenes (y no tan Jóvenes) hace 30 años atrás, acompañado por Martin Edmond con unos dibujos y colores muy copados qué le dan un tono novela gráfica y me hace recordar a esas historietas estilo la italiana Ranxerox.


Vemos a Lobo como viaja con la misión de capturar a Deadman qué está pasándola bomba poseyendo un surfista en la playa encarando minitas, ya que su psicólogo le dijo que "por más que este muerto, que se abra un poco a la vida".


Obviamente cuando "the man" cae en la playa con un rastreador espectral para buscar a Boston Brand, se dan todas momentos cómicos de Lobo versus situaciones veraniegas.


Finalmente, cuando se encuentran Lobo no puede hacer nada contra Deadman (que aquí lo presentan medio idiota la verdad) que intrigado por saber quién contrato al cazarrecompensas lo posee para ir al encuentro de su presunto secuestrador que resulta ser un científico de Darkseid qué quiere descubrir la ruta hacia el cielo para que Darkseid lo domine.


Una idea que me pareció la verdad copada, que podría habernos dado situaciones muy divertidas, pero la cosa se queda ahí nomas porque Deadman y Lobo hacen team up para impedir que Darkseid alcance su meta.


Una historieta de a momentos algo confusa narrativamente por su dibujo, que si bien está muy bueno (típico que sigue la línea Bisley) tiene si encanto propio y personalidad, con un guión original pero que podría haber dado mucho más, pero que para pasar un rato divertido cumple con creces. Vamos que es un comic de Lobo después de todo.


y si, el chicaneo del título se pierde en la traducción de "El Osado y el Calvo" en ingles "The Brave and the Bald" hace referencia a la clásica publicación de Team-Up de personajes DC "The Brave and the Bold"



En 2021, coincidiendo con el 80 aniversario de la amazona favorita de todos, DC publicó la serie limitada “Sensational Wonder Woman”, que se...

En 2021, coincidiendo con el 80 aniversario de la amazona favorita de todos, DC publicó la serie limitada “Sensational Wonder Woman”, que se extendió a lo largo de 14 entregas y un especial publicados como “Digital First”, es decir, en versión digital. Más tarde ese mismo año, se reunieron todas las entregas en siete números más un especial publicados en papel. Al año siguiente Ovni Press recopiló estos números en un lindo librito que hemos leído recientemente y pasamos a comentar con extrema brevedad.

 

La colección convocó a una verdadera legión de autores para que hicieran una historia breve protagonizada por la amazona, las que varían su extensión entre 10 o 20 páginas. Ya sea en equipo creativo o como autor integral, todos cuentan una aventura con Diana como protagonista en las más variadas situaciones. Algunos enfrentamientos con enemigos recurrentes de Wonder Woman como el Dr. Psycho, Blue Snowman, La Abeja Reina, Silver Swan, Giganta o la Dra. Poison, otros con villanos del Unvierso DC como Mongul o Mr. Freeze, encuentros con otros personajes de la casa como la nueva versión de Myndi Mayer o Bruce Wayne, más algún que otro Team-Up como los que tiene con Hawkgirl y Dr. Fate. Obviamente Themyscira y las amazonas están presentes, como así también algún enfrentamiento con Artemis. Otros autores prefieren recorrer senderos diferentes y se centran en el impacto que la presencia de Diana causa a las personas corrientes, en cómo su accionar (Y, a veces, su mera presencia) puede virar el curso de los hechos y en el rol de emisaria y pacifista que la Princesa cumple en el mundo de los hombres.




La mayoría de las y los autores involucrados son jóvenes y, lejos de lo que esperaba para esta colección, no se detienen a repasar la trayectoria de Diana, ni a volver sobre pasajes clásicos de su vida editorial, y tampoco hacen hincapié en las bases o fundamentos que fueron dando forma al personaje y su universo, cosas que generalmente se suelen ver en las colecciones de este tipo, especialmente cuando están destinadas a celebrar aniversarios. En cambio, traen sus propias inquietudes correspondientes a los tiempos que corren, con las que buscan en algunos casos visibilizar a las minorías, pero sin olvidar que es un cómic de superhéroes destinado al entretenimiento. Así, vemos a Diana enfrentar a una enemiga que se define como no binaria, o ayudar a una mujer que forjó su vida en torno a su apariencia y lo que se esperaba de ella, o apoyar a un jovencito que decide ir a la escuela disfrazado de Wonder Woman para el día “Sé un héroe” organizado por la institución, siendo objeto de las burlas de todos sus pares, algo de bajada de línea ecologista y situaciones similares. Por supuesto, para los lectores que seguimos al personaje desde el milenio pasado, también hay historias de pura lucha superheroica y otras donde se resalta el rol y la importancia de Diana, así como su forma de encarara los conflictos desde la bondad y el amor, tal como lo veíamos en la Wonder Woman de Pérez y compañía.




Los creativos involucrados son muchísimos como para mencionarlos a todos (O sea, no quiero escribir tanto), pero entre ellos se encuentra gente como Stephanie Phillips, Meghan Hetrick, Bruno Redondo, Andrea Shea, Colleen Doran, Dani (También conocida como Dani Strips, dibujante griega con una onda Frank Miller que fue de lo que más me gustó), Corinna Bechko, Sina Grace, Paul Pelletier, Scott Kolins y muchos más.

Como sucede siempre en las colecciones en que los equipos creativos cambian constantemente, el resultado termina siendo dispar, con trabajos sobradamente buenos, otros que están bien y el resto que logran ser apenas anecdóticos (Desde la propia subjetividad, claro está). Pero se redondea una colección entretenida que me dio la posibilidad de ver el trabajo de muchos historietistas a los que no conocía y repasar la versión de Diana de gente a la que no tenía en el radar. Linda edición de Ovni, que incluye muchas de las portadas variantes que se utilizaron en la colección.

 


 

“Creo que nos llevamos bien porque éramos similares. Mujeres con una carrera, solteras, sin maridos. Ella me enseñó a no tener miedo. A superar mis límites.”

Hacía mucho que no me divertía tanto con una Historieta de superhéroes como me pasó con este primer volumen de los Superhijos, que son Jonat...

Hacía mucho que no me divertía tanto con una Historieta de superhéroes como me pasó con este primer volumen de los Superhijos, que son Jonathan Kent, alias Superboy, y Damián Wayne, alias Robin. El presente tomo fue publicado por la efímera y ya desaparecida “ECC Argentina” en 2018 y reúne las cinco primeras entregas del título publicadas por DC en 2017.

Jon y Damian tiene distintas realidades y situaciones familiares, mientras Jon crece con el amor de su familia y asiste a la escuela donde tiene amigos, Damian tiene una relación distante con su padre (Por elección de ambas partes), estudia en la mansión y se relaciona solo con otros superhéroes porque forma parte de los Teen Titans. Mientras que Jon aún está desarrollando y descubriendo sus poderes, Damian es un guerrero consumado, extremadamente hábil y letal. Ambos tienen que contener sus capacidades, Jon para no exponer sus poderes y la doble identidad de su padre y Damian porque, al cuidado de Bruce, tiene prohibido matar (Algo que era moneda corriente para él cuando vivía con su madre y la liga de las sombras).

Una noche en que Batman prohibe que Robin salga a patrullar con él por no haber completado sus estudios del día, Damian, frustrado y enojado, decide escaparse para resolver el misterio de un robo de tecnología en Lexcorp pero, en lugar de ir solo, decide forzar a Superboy a que lo acompañe, con la excusa de que Metrópolis es la ciudad de Clark y eventualmente será su responsabilidad.




A escondidas de sus progenitores escapa el dúo y van a Lexcorp donde son interceptados por el mismísimo Lex Luthor en su rol de Superman, pero Damian usa a Superboy para distraer a Lex y logra entrar al edificio con el tiempo suficiente para encontrar la info que buscaba y plantar bombas que permitan su huida. Con la data recolectada, descubren que lo robado del laboratorio de Lex fue una armadura Amazo y el ladrón fue un niño al que se ponen a buscar. Llegan a localizarlo y se enteran de que tanto él como su familia fueron afectados por el virus Amazo (Una epidemia que otorgaba poderes transitorios, pero, una vez solucionado el asunto, algunas personas conservaron los dones). Rastrean al muchacho para descubrir que tiene a su familia secuestrada y sufre delirios de dominación, con la armadura Amazo sus poderes se multiplican y tiene a su disposición mucha tecnología. Los jóvenes superhéroes se verán obligados a enfrentar a duplicados robóticos de sus padres, al propio “Kid Amazo”, intentar rescatar a la familia de este, escapar de la furia de Luthor, tratar de llevarse bien y volver a casa antes que noten sus ausencias…




 

La obra está escrita por Peter J. Tomasi que no busca otra cosa más que hacer una Historieta divertida y centrada en los personajes, lo que logra con creces. Más allá de la aventura, que está bien planteada y llevada, el fuerte de la historia es la relación entre Damian y Jon, en cómo se la pasan discutiendo, atacándose verbalmente, pero también colaborando y ayudándose mutuamente. Jon intenta todo el tiempo hacer entrar en razón a Robin, volver sobre sus pasos e involucrar a sus padres, retomar el sentido común y actuar de acuerdo con la edad que tienen, pero Damian es una persona decida que, tal como su padre, tiene planes trazados para salir y resolver cualquier situación, lo que muchas veces conlleva usar a Superboy como escudo o válvula de escape, logrando enfadar cada vez más a Jon. Tanto el enfrentamiento con Kid Amazo como la dinámica del dúo de protagonistas, son situaciones trilladas que hemos visto anteriormente en cientos de historias, sin embargo, hay cierta frescura en cómo Tomasi encara a los personajes, en la caracterización que hace de ellos, en el manejo de los diálogos y el ritmo que tiene toda la Historieta.

Las primeras cuatro entregas están dibujadas por Jorge Jiménez y su trabajo hace que el guion de Tomasi funcione a la perfección. Jiménez es un dibujante generoso, que no escatima esfuerzos y pone toda la carne al asador en este trabajo con buena narrativa, escenarios acertados y un diseño de personajes algo clásico, pero cargado de una expresividad propia que, tal como decíamos del guion, carga de frescura y novedad a personajes ya vistos muchas veces en todas las situaciones imaginables. Mención aparte merece el diseño de los niños que pueblan estas páginas y principalmente los de Superboy y Robin. Porque, si bien mantiene un registro real y proporcionado para todos los adultos que aparecen, con los infantes juega de otra forma, con cuerpos flacos de extremidades largas, pero con cabezas desproporcionadamente grandes, en las que dibuja ojos y bocas también grandes, pero variando los tamaños dependiendo de las necesidades expresivas. Lejos de desentonar con el resto de los diseños o de hacer ruido por alejarse del registro real que impera en lo demás, estos maravillosos diseños mejoran todo y le dan más libertad a Jiménez para jugar con los enfoques, la expresividad, la fluidez de movimientos, la narrativa, etc… Jorge descansa en la quinta entrega y ahí entra Alisson Borges a cubrirlo, respetando los diseños precedentes y, aunque el resultado no es el mismo, pone mucho esmero en la puesta en página, diseñando interesantes páginas dobles por las que se van desplazando los personajes y logrando  un resultado cercano al establecido.



 

Esta Historieta tuvo tan buena recepción por parte de los lectores que rápidamente fue adaptada en largometraje animado (No este argumento puntualmente, pero sí sus protagonistas y el tono en la relación que se ve aquí), y la recomendamos entusiastamente al tiempo que nos ponemos a buscar su continuación enseguida… Up, up… and away!!!



 

  “No, te llamas Superboy, así que vete olvidando de acostarte a tu hora… Y sé un super.”

Son muchas las cuentas pendientes que tenemos en nuestra vida como lector de Historietas y una de ellas era acercarnos a la obra de Phillipp...

Son muchas las cuentas pendientes que tenemos en nuestra vida como lector de Historietas y una de ellas era acercarnos a la obra de Phillippe Druillet. Por supuesto que teníamos algunos conocimientos básicos sobre su vida y trabajo porque, como suele decirse, su fama le precede. Habíamos leído fragmentos de trabajos suyos en revistas antológicas como Cimoc o la versión española de la Metal Hurlant, y también conocíamos algo de su importancia en el medio, no solo como historietista sino también como miembro fundador de “Les Humanoïdes Associés”, junto a Jean-Pierre Dionnet, Bernard Farkas y Jean Giraud, con la consecuente aparición de la célebre “Metal Hurlant” y todo lo que esta importante publicación trajo a colación. Sabíamos de lo firme que se mantenía en sus decisiones estéticas con respecto a sus obras, revelándose a imposiciones editoriales, como así también cierta condición críptica o inaccesible en sus trabajos. Tal vez por ese preconcepto, equivocado quizás, fue que demoramos tanto en acercarnos a Druillet, a pesar de tener algunas Historietas suyas en la pila de lectura pendiente. Pero como nunca es tarde y más vale tarde que nunca, quisimos a leer uno de sus trabajos más famosos y le entramos a “La Noche”, publicada originalmente en 1976 cuando el autor atravesaba uno de los momentos más oscuros y difíciles de su vida.




Poca información teníamos a la hora de encarar el libro, sabíamos que Druillet se había prodigado en la ciencia ficción y que la obra se había publicado originalmente en la “Metal Hurlant”, que también explotaba el mencionado género. Pero, al pasar la portada y encontrarnos con un breve escrito del autor como dedicatoria, recibimos una directa trompada al mentón que nos desestabilizó totalmente por lo inesperado del mismo. Nicole, la mujer de Druillet, murió ese año después de una larga y dolorosa lucha contra el cáncer. Se comenta que las primeras páginas de esta Historieta el autor las dibujó en una habitación de hospital mientras acompañaba a su mujer en su agonía y, tras el desenlace fatal, el destino de la obra viró junto con los sentimientos del artista. Esa dedicatoria es un vómito de rabia y dolor extraordinariamente lúcido, en el que reevalúa a la muerte y el negocio que la circunda, tratándonos a los lectores (Y a todo el mundo) de “cadáveres latentes”. Supongo que habrá tantas experiencias con la lectura como lectores que las realizan y, en mi caso, estas palabras me dejaron temblando y con las emociones completamente modificadas para encarar la obra.

La historia es bastante simple, en el futuro el planeta vive una situación post apocalíptica (No se aclara si es la Tierra u otro planeta). Hay distintas clases de sobrevivientes, muertos vivientes pandilleros que se agrupan en bandas y recorren la noche en motos voladoras, subsisten a base de drogas gracias a las cuales no necesitan otro alimento, pero estas drogas no son tan fáciles de conseguir. Por otra parte, hay una fuerza policial que les de caza y, al atraparlos, los matan y comen su carne. Esta fuerza declama mantener a los pandilleros a raya para que reine la paz en la ciudad en favor de otros habitantes que nunca se ven. Todos están obligados a moverse de noche porque, durante el día, la temperatura es mortalmente elevada y llueve fuego del cielo.

Heintz es el líder de “Los Leones”, una de las pandillas que sufre la escasez de droga, por lo que deciden tomar por la fuerza el “Depósito azul”, una suerte de montaña donde hay una enorme cantidad de suministros. Sin embargo, son capturados por la policía y pierden a varios de sus integrantes. Batalla mediante logran escapar y buscan la unidad de todas las pandillas de la ciudad para aumentar sus fuerzas y así poder adueñarse del Depósito Azul. Después de algunas rencillas logran su objetivo de unidad y parten a su destino, pero antes deben enfrentar a la policía que se interpone en gran número. La guerra deja a muchos en el camino, aun así, logran llegar a las cercanías del Depósito, aunque el último tramo está plagado de trampas alucinatorias que complican la llegada. Junto con el despuntar del alba arriban al Depósito y la desesperación por una dosis que calme el dolor hace que muchos no se protejan, justo cuando son atacados por “los pálidos”, unas luces voladoras que los aniquilan con rayos solares. Nunca están seguros si lo que los rodea es real o alucinaciones producto de los estupefacientes (o la falta de ellos), pero siguen avanzando y dejando miembros en el camino, al tiempo que intentan hacer frente a los pálidos…

 


En lo superficial la historia es simple, lineal y es imposible suponer hacía donde iba originalmente antes del impacto ocasionado por el fallecimiento de su esposa, pero por debajo de lo que se cuenta están todo el tiempo presentes la muerte y el dolor. El planeta es yermo, la luz solar, fuente de vida, es aquí sinónimo de muerte, los pandilleros muertos vivientes están en descomposición y cayéndose a pedazos, la policía usa armaduras negras, parecen verdugos y vampirizan a sus víctimas, las construcciones que permanecen en pie están semi destruidas, se busca la droga como una forma de supervivencia que ayuda a evadir la realidad, se vive bajo tierra para escapar de la lluvia de fuego y la violencia es la forma de comunicación más efectiva. La carrera de los Leones y el resto de las pandillas es vertiginosa, plagada de decesos, desesperante y contra reloj, con la muerte en ciernes todo el tiempo, ahogándolo todo sin concesiones ni treguas. Nada ni nadie queda en pie, tal como nos dice en el texto que precede a la historia, los personajes, sin saberlo, son todos cadáveres latentes esperando su inexorable final. 

El dibujo crea un mundo desolador que mezcla metal con carne pútrida, poblado de seres extraños, en destrucción constante, con unas páginas inundadas de detalles que fuerzan al lector a detenerse para poder absorber todo lo que cuentan. Plasma la constante presencia de la muerte de formas explícitas y terribles, como así también la hostilidad de la naturaleza con sus tormentas de fuego y tornados cortantes. Sobre el final, en unas splash pages memorables que son parte de alucinaciones que tienen los pandilleros, interviene unas bellísimas fotos de Nicole que conmueven profundamente y contraponen su belleza con el horror del que venimos siendo testigos.

Creo que ya lo dije en algún podcast, pero repito porque aplica en este caso. A las obras nos acercamos tanto intelectual como emocionalmente, sin embargo, siempre prima alguna de las dos opciones sobre la otra. En líneas generales disfruto mucho más de las obras que me fuerzan a entregarme emocionalmente, en este caso y después del impacto que me causo el texto inicial, la lectura resultó un torbellino emocional tan fuerte que este pobre intento de poner en palabras lo vivido prácticamente carece de sentido y, por supuesto, no le hace ninguna justicia a la obra. Quedan invitados a vivenciarlo de primera mano…

 


 

“Hay otras cosas que turban mis ideas… Hasta ahora me he reído cuando rondaba la muerte… Y hoy tengo miedo...”

Sigo con la relectura Batmaniana de los primeros "Detective Comics" de Alan Grant, John Wagner y Norm Breyfogle encontrándome con ...

Sigo con la relectura Batmaniana de los primeros "Detective Comics" de Alan Grant, John Wagner y Norm Breyfogle encontrándome con una triada de episodios continuados en los Batman vol 2 números 36 al 38 (Detective Comics 587 al 589 USA). "Gente de Noche" es una saga divertida llena de causa y efectos donde Batman se va enganchando en una historia mientras nace un nuevo villano muy similar al Doctor Fósforo llamado "hombre corrosivo", un fugado de la cárcel que quiere vengarse de un criminal extravagante apodado "Kadaver" que lo vendió a la policía en el pasado. Kadaver es un muy estrafalario personaje fanático del terror que vive en una especie de mazmorra que parece un set de filmación de la Hammer, el tipo usa maquillaje y máscaras para asustar a sus enemigos e interactuar con otros (todo un personaje).


Pero el hilo conductor de la historia es un DJ de FM apodado "Mister Dark" que tiene un programa de radio a la madrugada que se encarga de ponerle música a la historia, logrando un verdadero "Soundtrack" para estos episodios.  Algo que debe de haber sido una cosa muy copada para los pibes que leyeron ese comic en el 88 y estaban empapados de la música ochentera y conocían muy bien los temas y las bandas que nombran que casi siempre tiene que ver con lo que pasa en las viñetas, claro que para mi joven contraparte que leyó esta historieta en los 90 le era imposible identificar los temas musicales.



Temas como: Street Fighting Man (The Rolling Stones 1968), Self Control (Laura Branigan 1984), Trash (New York Dolls 1973), My Way (Sid Vicious 1978), Big Trouble (David Johansen 1984) y Electricity (Captain Beefheart 1967) son los que "suenan" por la radio que siempre está de fondo en todas las situaciones, cosa que hoy pude ir googleando y escuchando mientras leía, cosa impensable de hacer cuando leí esta historieta hace muchos años a mediados de los 90.


Una miniserie entretenida donde las causalidades del relato se van eslabonando en un bizarro guión con algo de humor inglés, donde se destaca el siempre viejo y querido de Breyfogle que hace unas composiciones de acción hermosas con un "hombre corrosivo" que parece deshacerse de verdad dándonos viñetas hermosas y una de las portadas más icónicas de Batman en el primer número de esta pequeña saga.}


La editorial “Universo Retro” nació a partir de la añoranza que un grupo de niños de los 80´s, hoy caballeros y damas de más de 40 pirulos, ...

La editorial “Universo Retro” nació a partir de la añoranza que un grupo de niños de los 80´s, hoy caballeros y damas de más de 40 pirulos, sentían por los personajes que poblaron su infancia como He-Man, Thundercats, Superamigos o Rambo, y todos los medios por los que accedieron a ellos, ya sean dibujos animados, juguetes, artículos escolares, juegos de cartas, golosinas, figuritas y demás. Tomé conocimiento de ellos cuando empezaron a comerciar mazos de cartas que emulaban a los que Cromy ofrecía en los 80´s y 90´s, a lo que más tarde sumaron vasos, tazas, posavasos, álbumes de figus, abrieron un canal de Youtube, un local en Capital Federal y, entre todas esas cosas, lanzaron libros temáticos. Si mal no recuerdo, arrancaron con “Amos de los 80´”, un libro centrado en el impacto de Masters of the Universe en Argentina, pasando por la empresa juguetera Top Toys, los chiches bootleg, las diversas promociones ofrecidas con productos que aprovechaban la popularidad de personaje, los cómics de Ledafilms, etc. A este le siguieron otros títulos como “Infancia Retro” (Un repaso por todas las series animadas de aquella época, editado en dos tomos), “Es otro éxito de Ultra Figus” (Reflotando todos los álbumes de la empresa que da título al libro), un par de artbooks, dos libros biográficos, “Aquí llegó Balá” y “Dibujando con el corazón” dedicado a Jorge de los Ríos, y algunos libros de Historieta de los que no tengo registro (Ni me molesté en buscar…). No sé bien el orden en que los fueron publicando, pero en determinado momento decidieron publicar un nuevo libro biográfico, buscando en esta oportunidad que tenga tanto vínculo con la nostalgia como proyección más allá de nuestras fronteras. De todas las opciones barajadas, llegaron a la conclusión que el mejor era el Maestro José Luis García López, genio y figura de la Historieta, fuertemente vinculado con DC Comics, principalmente por la “Style guide” que para ellos realizó, y que fue utilizada en cuanto producto hubiese con esos personajes, entre los que figuran los álbumes, cartas y útiles escolares de Cromy. Tomaron contacto con García López, le hicieron la propuesta y aceptó, se prestó a entrevistas y realizó una hermosa ilustración que terminó siendo la portada del libro. La tarea la lleva adelante el multifacético Diego Arandojo, guionista, cineasta, dramaturgo e historietista (De quien ya comentamos alguna de sus obras por acá), que además también vivió los 80´s siendo un niño y coleccionó las fichus con dibujos de José Luis.

El libro hace un recorrido por la vida de García López sin adentrarse demasiado en aspectos personales (Porque no le interesó a Arandojo o porque no lo permitió José, vaya uno a saber), haciendo hincapié en los distintos países en los que vivió, su acercamiento a la Historieta como lector y su consiguiente labor como profesional. Como era de esperarse, arranca con su nacimiento en Marzo de 1948 en Pontevedra, España. El traslado de su familia a Argentina buscando un mejor pasar financiero en la tierra prometida con sólo 5 años a cuestas, la infancia en el barrio de Almagro y su enamoramiento con las viñetas de la mano de las publicaciones de Columba, Quinterno, Abril y Frontera entre otras, en plena edad de oro de la Historieta nacional. Su formación en la “Continental Schools” y en la “Escuela Panamericana de Arte”, sus primeros trabajos para Editorial EDMAL y Columba para la que, con guiones de Oesterheld, dibujó “Roland, el corsario”. El salto, en principio momentáneo, a Estados Unidos en busca de nuevos horizontes donde, gracias a colegas ya asentados allí, consigue publicar en Warren Publishing y DC Comics. Como ya sabemos, con esta última colaboraría con frecuencia en diversos títulos, volviéndose un artista recurrente a quien los editores buscaban asiduamente. Pero el arte de José Luis se volvería sinónimo de DC a partir de la Style Guide que realizó para la editorial, publicada en 1982. Pensada para ceder las ilustraciones a las empresas interesadas en producir mercadería con los personajes de la casa, el Maestro realizó dibujos de la mayoría de los héroes DC en distintas posiciones, solos y en grupo que, por muchos años, se vieron por todas partes (Y todavía se siguen utilizando).




Se repasan todas las Historietas que realizó allí (Entre las que se cuentan “Hércules Unbound”, “Jonah Hex”, “Atari Force”, “Deadman”, “Cinder & Ashe”, los distintos títulos de Superman por los que pasó y otras más), especiales, portadas y otras guías de estilo (Como la de “Batman Returns” o la de “The Dark Knight Rises”), su breve regreso a Columba y sus trabajos más actuales.

El libro cierra con una entrevista a José Luis y un capítulo dedicado a Cromy con los distintos álbumes y mazos de carta que comercializó a partir de los dibujos del Maestro.

 

Es un buen trabajo el que hace Arandojo para el que, estimo yo, no habrá tenido mucha colaboración del homenajeado más allá de facilitar material fotográfico y escaneos de páginas, y la mayoría de la data aquí vertida debe ser fruto de su investigación (Pero sólo es una suposición basada en la apretada agenda que suele tener García López). Se propone y logra no dejarse llevar por su propia nostalgia, y traza un efectivo recorrido por la vida profesional del Maestro, viaje en el que nosotros, liberados de su responsabilidad de escritor, podemos realizar con los ojos fascinados y enamorados de esos pibes que supimos ser, los que compraban sobres de figus Cromy, hacían partidas con las cartas de los superamigos, se estropeaban la dentadura con chicles solo para conseguir stickers de Superman o Batman y hacían batallas con los chiches de Play Full.




Por si todo esto fuera poco, el libro, como objeto, es hermoso. Está impreso en papel de excelente calidad y el diseño, obra de Javier Paredes, es acertadísimo. Además, hay mucho espacio dedicado a reproducir páginas e ilustraciones de García López, como así también, distintas etapas del proceso creativo (Lápiz, tinta, color). La única contra, en este libro y en muchos otros que hablan sobre el medio, es que a veces reproducen páginas en tamaños muy pequeños, ponen algo como ejemplo o muestra que no se alcanza a apreciar del todo (Y eso que tengo buena vista). Siempre prefiero que le brinden un espacio mayor a lo compartido, o bien, que hagan un recorte parcial, ampliado (Un par de viñetas en lugar de página completa). Por suerte, en este libro ocurre muy poco y la mayor cantidad del arte incluido se luce. Cómo ya dijimos, dibujo inédito del Maestro como portada, una excelente ilustración de Manuel Silva como contraportada, prólogo de Toni Torres y epílogo del editor, Adrián Paglini.



 

Con muy bien criterio, la gente de Universo Retro publicó este libro para la Crack Bang Boom del 2018, edición a la que asistió José Luis García López, gracias a lo cual mi ejemplar tiene el gancho del Maestro (Me falta cruzarlo a Arandojo para que sume el suyo…).

 


 

“Mucha gente en las convenciones me agradece el haberlos entretenido con mi trabajo, especialmente en su niñez. Para mí eso es suficiente.”

Como lector de historietas de súper los 90 nos tomó de lleno con un tsunami de cambios radicales en la vida editorial de los personajes, si ...

Como lector de historietas de súper los 90 nos tomó de lleno con un tsunami de cambios radicales en la vida editorial de los personajes, si bien nos llegaba (Gracias a Galactus y Highfather!) mucho material de los 80, los cambios de la actualidad en USA eran tan radicales que de todas formas nos entusiasmábamos con ellos leyendo correos, en revistas especializadas o el clásico comentario de algún compañero lector en el kiosco o la comiqueria.


Batman teñía su parálisis, Superman su muerte y resurrección y Spiderman tenía a "la saga del Clon", una larga etapa en la que un Clon de Spidey que se creía muerto y había aparecido en una historieta de la década de los 70 volvía a New York y ponía patas para arriba la vida del trepamuros. Siempre me quedo pendiente leer esa saga, pero más curiosidad me daba leer la saga original escrita por Gerry Conway y saber este origen del clon de Spiderman, asi que busque en la colección "Selecciones Marvel" (Una hermosa colección de Forum donde se editaba material clásico) la primera aparición del Clon y me encontré con una historia muy buena donde el clon de Peter es solo un recurso y un personaje con el cual comparte unas pocas viñetas, siendo la difunta Gwen Stacy el centro de la historia.

Ross Andru dibuja maravillosamente estos números, dejando todo en las expresiones faciales y enfrentamientos físicos de Spiderman con sus enemigos, realmente me dieron ganas de buscar mas comics de Spiderman de los 70 para poder disfrutar de su arte


Marvel había matado a la novia del héroe, Gwen Stacy moría tras ser lanzada de la torre del puente por el Duende Verde, para nosotros los lectores eso ya es leyenda pero para los lectores que leyeron estas historietas cuando se editaron (Números 144 al 150 de The Amazing Spider-Man) solo había pasado algo de dos años, así que la herida estaba todavía abierta y vemos a un Peter Parker superado por la reaparición de Gwen que trata de no conectar con lo que ven sus ojos ya que le había costado bastante salir adelante despues de la perdida de la adorable rubia.



Con enemigos como Tarántula y el Escorpión atacándolo de la nada y poniendo en peligro a sus seres queridos de identidad civil, llega la conclusión que el Chacal es el responsable de todo lo que viene pasando incluso cuando descubre que la Gwen original sigue juntando gusanos en el cajón y esta nueva no es más que un Clon cuando descubre la identidad del Chacal y las (bastante ridículas) motivaciones y obsesiones para hacer todo esto.


Al Clon de Peter que a futuro traería la extensa segunda saga del clon que pretendo leer en algún momento solo lo vemos al final donde obligadamente los dos Spiderman lucharán entre ellos para poder salvar la vida de Ned Leeds en una cancha de futbol, pero lo curioso del asunto es que no sabemos (como el Peter original) cual es el verdadero Spiderman ya que el clon es un duplicado casi perfecto y tiene los mismos recuerdos exactos hasta el momento del enfrentamiento final donde (según esta historia) el Chacal y uno de los Spiderman muere aplastado por la explosión pero ¿Cual sobrevivió?



Como el Clon es un duplicado exacto física como mentalmente, Spiderman ante la duda existencial de su identidad acude al laboratorio de Curt Connors para que le haga una buena cantidad de estudios y desvelar el misterio, pero mientras espera los resultados es atacado por el Profesor Smythe y el mata arañas y tras salir airoso dependiendo solo de su voluntad Peter destruye las pruebas a sabiendas que el es el Peter original, por que cree en sí mismo y ningún Clon podría superar lo que le pasó a él, resolviendo así su crisis de identidad pero dejando un cabo suelto con la destrucción de los resultados de los estudios, para que 20 años después Marvel pueda volver a plantarnos la duda en la más famosa y por muchos odiada segunda saga del clon.


En plenos 90 y en el parque Rivadavia cuando estaba repleto de cómics, conseguí un número especial llamado "El origen del Clon", una suerte de Remake de los episodios finales de esta saga creados como para calzar mejor la historia del Clon a las de los 90 viendo esta historia de otro punto de vista donde sabríamos que el Clon había sobrevivido.


Recientemente compartimos un Top5 dedicados a los mejores Team-Up´s entre Superman y Batman, y allí comentamos el primer volumen de la obra ...

Recientemente compartimos un Top5 dedicados a los mejores Team-Up´s entre Superman y Batman, y allí comentamos el primer volumen de la obra “Superman y Batman: Generaciones”, del Maestro John Byrne (Más precisamente por acá:  https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/pfbid0iUbYR4TEsTmquDVTZzd7oEhaaHyEjZUSPFCQ2JcpgGi1KofSTrMjdvnSbQwZDwrVl). Esta historia tuvo dos secuelas, la primera de ellas editada entre Agosto y Noviembre del 2001, y la segunda entre Marzo del 2003 y Febrero del 2004. Teníamos pendiente la lectura de ambas y como fueron publicadas por Salvat dentro de su colección “Batman y Superman”, las conseguimos y nos metimos de llenó en la obra genealógica de Byrne.

 





Volúmen dos:

La secuela inmediata tiene el mismo formato que la original, se extendió a lo largo de cuatro entregas en formato Prestige de 48 páginas cada una, y cada libro se divide en dos capítulos. El primer volumen arranca en 1939 y avanza de a 10 años por capítulo (Exceptuando el último que salta casi un milenio hacia el futuro), y este arranca en 1942 y salta 11 años de un capítulo al otro dejando el último reservado para un vistazo al pasado con una revelación importante para Bruce Wayne. Si el primer volumen de esta saga está casi exclusivamente centrado en Superman, Batman y su descendencia, en esta oportunidad Byrne ensancha los márgenes del universo DC, incluyendo a el resto de los héroes ausentes en la saga previa. Así, arrancamos en 1942 en plena guerra mundial con la participación de la JSA, en 1953 Superman toma conocimiento de los Green Lantern Corps, en 1964 una nueva generación de héroes sale a la luz y, en lugar de bautizarse Teen Titans, adoptan el nombre Justice League, etc. Por otra parte, resulta imprescindible para entender esta Historieta tener muy presente la primera parte, porque Byrne se mete entre las escenas vistas en el volumen anterior para expandirlas y complementarlas, agrandando las familias con la presencia de otros personajes ignorados anteriormente como Batgirl, James Gordon o Jimmy Olsen, y sumar también a héroes como Wonder Woman, Hawkman y Flash con su correspondiente descendencia, y otras presencias no tan desarrolladas como Deadman, Hal Jordan o Abin Sur. Y también aparecen nuevos villanos, centrados principalmente en la Rouge´s Gallery de Flash, con el Weather Wizard, Mirror Master y el gorila Grodd, a los que se suman Sinestro y los criminales de la zona fantasma. Si bien la presencia de todas estas nuevas luminarias a la historia de “Generaciones” es interesante, lo mejor de esta obra se da cuando Byrne expande las escenas y relaciones iniciadas en el volumen previo, como los primeros contactos entre Bruce Jr. y Kara Kent, el enojo de la esposa de Batman (Cuya identidad no se revela nunca) ante la posibilidad de que su hijo asuma el manto de Robin, los primeros pasos en la relación entre Joel Kent y Lex Luthor (Que en realidad albergaba en su cabeza el cerebro del Ultra-Humanite), la sociedad formada entre el Batman de Bruce Jr. y Supergirl antes de su matrimonio, la indagación en el delirio del Joker después del asesinato cometido en la historia anterior, las consecuencias de la muerte de Dick, el desenlace de las misteriosas apariciones del Alfred, la reacción del resto de los héroes al Batman violento de los 90´s, el nacimiento de Knightwing y el (Aparente) destino final del cerebro de Luthor. El último capítulo se desarrolla en 2019, pero en él se comentan situaciones sucedidas casi 100 años atrás, con una revelación que sacude los cimientos de Batman (Y que no revelamos para no spoilear tanto…). De todos modos, este no sería el final, porque a Byrne le quedaría una historia más por contar dentro de este universo…


Volúmen tres:

Para el tercer y último volumen de Generaciones, Byrne cambia el formato, la historia se desarrolla a lo largo de 12 revistas de 24 páginas arrancando a comienzos del siglo XX y saltando de a 100 años por entrega. Como novedad, el buen John introduce tres factores muy seductores, el primero de ellos son los personajes creados por Jack Kirby para DC Comics, Kamandi, O.M.A.C. y el espectacular Cuarto Mundo con todos sus dioses se dan cita en estas páginas en roles centrales; también aparecen por primera vez algunos integrantes de la Legión de Superhéroes salvando así dos notables ausencias en las entregas previas; y la última son los viajes en el tiempo. Cuando una historia tiene viajes temporales o dinosaurios, automáticamente suma puntos.

La historia comienza con la llegada de una maltratada Saturn Girl al Smallville de comienzos del siglo XX en busca de Superboy, al mismo tiempo que aparece un ejército de Parademons, bastante golpeados también, que vienen escapando en el tiempo y recaen aquí con sus últimas fuerzas. El ataque es repelido por las fuerzas unidas de Superboy, un jovencísimo Bruce Wayne y el ejército al mando de Sam Lane. Mientras esto sucede, Lois Lane y Lana Lang encuentran la máquina del tiempo en que llegó Saturn Girl y, sin proponérselo, saltan al futuro y, con sus últimas fuerzas, la legionaria borra todo recuerdo de esta incursión de la mente de los intervinientes. Saltamos al siglo XXI, cuando debutan en sociedad Supergirl Blue y Supergirl Red (Mellizas hijas de Clark Wayne y tercera descendencia desde Superman), y donde vemos a Superman con una suerte de premonición, inducida por los recuerdos borrados por Saturn Girl 100 años atrás, que lo llevan junto a Batman a Smallville, donde descubren los restos de los Parademons enterrados. Para llegar a la verdad del asunto, Superman decide viajar a New Genesis para hablar con Highfather. Al llegar, Superman se entera que Orion y Darkseid murieron peleando uno con otro, intentando zanjar de una vez por todas la guerra entre los planetas y que, en un último y desesperado intento, Darkseid absorbe toda la energía de Apokolips para vencer a Orion, pero no resulta y ambos terminan muertos condenando también a todo Apokolips. Sin embargo, Darkseid tenía un plan de contingencia, una máquina que se activa tras su muerte y transporta a New Genesis, todos los dioses y Superman a otra dimensión donde quedan varados. Mientras esto sucede, en la Tierra, el cerebro de Luthor vuelve a la actividad y se enfrenta a los héroes activo, al verse acorralado, activa una bomba que desactiva absolutamente toda la tecnología de la Tierra y sus alrededores, y deja un remanente que produce el mismo efecto prolongado en el tiempo… La Tierra vuelve a la era de piedra, la superficie se vuelve inhóspita por lo que gran parte de la población se muda bajo tierra. Además, y exactamente cada 100 años, un ejército de Parademons cada vez mejor equipados, atacan el planeta buscando destruirlo… Al verse superados, desaparecen.

Pasan los siglos y Superman, imposibilitado de volver a la Tierra, forma nueva familia en New Genesis, mientras que Batman, Wonder Woman, Knightwing (Asumiendo el rol de Superman), O.M.A.C., las mellizas Red & Blue y el resto de los héroes, pueden volver a la superficie donde se encuentran con Kamandi y los suyos, y siguen enfrentando a los Parademons una vez por siglo.

Algunos leales sirvientes de Darkseid sobrevivientes al desenlace de Apokolips (Entre los que se encuentran Desaad, Granny Goodness y Kanto, entre otros), logran revivir al Dios oscuro. Ahí Darkseid idea e implementa un plan para acabar con la Tierra. Crea un batallón de Parademons superiores genéticamente, capaces de pensar y decidir con autonomía, a los que envía a atacar el planeta en el futuro, 100 años después de la última aparición registrada de Superman & Batman. En caso de que la batalla no les sea favorable, el ejército salta 100 años al pasado donde retoman el ataque.

Con ayuda de Metron, Superman logra escapar de la dimensión donde está atrapado New Genesis para volver a la Tierra. Se reúne con Batman y el resto de los héroes, se pone al tanto de lo ocurrido en los últimos siglos, y juntos buscan la forma de liberar a los Nuevos Dioses, acabar con los planes de Darkseid y reescribir los últimos años de la historia…

 

 

Tenemos acá un Byrne como autor integral en un proyecto ambicioso, para el que se decidió a contar su versión del Universo DC en tiempo real, porque para los personajes pasan la cantidad de años que indica el título de cada capítulo y envejecen en consecuencia. En el primer volumen sienta las bases, extiende la genealogía y cuenta el esqueleto de la historia de estos héroes; en el segundo se mete en los espacios no explorados de ese relato para rellenarlos, completarlos y expandirlos; y en la tercera apenas toca esos primeros 100 años en sus vidas, para pasar rápidamente al futuro y nutrir aún más las descendencias de todos, los vínculos entre ellos y, como ya dijimos, incluir las creaciones de Kirby entre otras cosas. El resultado es sobradamente bueno y recontra entretenido. Byrne tiene una forma particular de escribir, sus personajes suelen tener diálogos o globos de pensamientos extensos, cuya principal función es poner al corriente al lector, lo disfraza de charla o soliloquio, pero en realidad nos está contando a nosotros todo aquello que no se explica por sí mismo en la trama. Puede sonar a flaqueza, pero para los que leemos a Byrne desde la juventud, es marca registrada y nos suena encantador, esperamos siempre esos largos pensamientos y charlas explicativas, donde los protagonistas exponen o descubren las maquinaciones villanescas. Sobrevuela todo el tiempo en el accionar de los héroes un aire de optimismo, se lanzan a la batalla, por cruel y difícil que sea, con una sonrisa en los labios, con sentido de la aventura y el divertimento. Esto funciona perfecto en contraste con las constantes tragedias a las que se ven expuestos… Byrne deja en claro que para ser héroe se tiene que contar con vocación de servicio, voluntad de hierro y estar dispuesto a sacrificar lo personal en favor del otro. Las longevas vidas de Superman, Batman, Wonder Woman y el resto de los héroes están teñidas todo el tiempo por el dolor, el sufrimiento, la pérdida y la tragedia. Obviamente al vivir más de 500 años es esperable que los seres cercanos envejezcan y mueran, pero, salvo contadas excepciones, nadie en el entorno de los protagonistas muere de causas naturales… Y es brillante la idea del ataque parademónico que retrocede en el tiempo, en contra de los héroes que van avanzando y se encuentran, cada 100 años, con un ejército mejor equipado.

El nivel de dibujo de Byrne en esta época todavía era muy bueno, pero se notan también los atajos y recursos que fue incorporando con los años para tener una mayor producción con menor dedicación. Estas páginas no tienen encima el laburo ni el nivel de detalle que tuvo en su primer paso por X-MEN o Fantastic Four, ni siquiera el de su primera temporada en Superman. Trabaja con menos viñetas por página, escenarios más genéricos por momentos, con muchas máquinas de fondo o total destrucción (Que son dos variantes que Byrne dibuja bien y rápido), y entintándose a sí mismo, costumbre que había incorporado algunos años atrás, y que, a mi juicio, generalmente merma la calidad de sus lápices, de tanto en tanto las figuras pierden volumen y profundidad, cosa que no le sucedía cuando era entintado por otros artistas. Así como tiene sus particularidades a la hora de escribir, también las tiene al momento de dibujar, hay gestos, figuras, poses, encuadres, perspectivas que son propias de su dibujo y uno las puede rastrear y encontrar en distintas obras suyas. También esto es una consecuencia de la búsqueda realizada por el autor para tener mayor producción en menos tiempo, hay que tener en cuenta que durante buena parte de los 70´s y 80´s Byrne fue un autor muy prolífico, que estuvo al frente de varios títulos mensuales durante extensos períodos, y que para cumplir con las entregas se vio forzado a generarse este tipo de “atajos”. Sin embargo, y como consta en muchas entradas de esta página, no podemos juzgar a Byrne con objetividad, amamos su trabajo y siempre nos seducen sus historias y dibujos. En estas Historietas en particular, tiene un nivel de despliegue y espectacularidad asombrosos, recorre todos los ámbitos posibles, mundos extraterrestres, dimensiones paralelas, el lejano oeste, el espacio profundo, los años 30, el siglo XXX, futuros apocalípticos, ciudades futurísticas, el Cuarto Mundo, absolutamente de todo, casi que no deja puerta sin tocar, y todo engalanado por la presencia de los Mejores del Mundo…

 

A pesar de ser una trilogía que cierra perfecto, quedan muchas puntas abiertas que aquí no se terminan de explotar, y varios huecos en una saga que abarca un milenio, en los que se podría volver a meter. Soñamos con que a DC se le prenda la lamparita e invite al Maestro a realizar una “Generaciones IV” … Gracias totales por tanto, John querido!!!!

 

 


 

 

“No conozco bien todos los detalles… Pero sé que está relacionado con aquel ataque parademónico que Bruce y yo ayudamos a sofocar en 1925. Creíamos que fue el principio de su asalto a la Tierra… ¡Pero en realidad fue el final!”