Entre Diciembre de 2024 y Diciembre de 2025 se publicó la maxiserie de 12 entregas “Batman & Robin: Year One”, con argumento de Mark Waid & Chris Samnee, guion de Waid y dibujos de Samnee. Dick Grayson es el personaje que más historias “Year One” ha tenido (Robin Year One, Nightwing Year One, Teen Titans Year One y hasta Batman Year Three es un repaso al origen de Robin), pero siempre hay lugar para alguna más… Comentamos escuetamente esta obra en un video del canal dedicado a las historias “Year One” (Que puede usted encontrar por acá: https://www.youtube.com/watch?v=h5ckGKWsvcI&t=2s), pero queríamos explayarnos un poco más al respecto, por lo que pasamos al comentario escrito, advirtiendo que habrá spoilers, por lo que, si tiene intención de leer esta Historieta prontamente, absténgase de continuar hasta haberlo hecho…
La historia comienza con un Robin en funciones que está al
cuidado de Bruce desde hace un mes. En esos 30 días ya le reveló su doble
identidad al niño, lo entrenó, le tomó el juramento, le dio el disfraz y
resolvieron el caso del asesinato de los Graysons Voladores. Nada de eso se ve
en esta Historieta y, en cambio, arranca cuando el dúo dinámico es convocado
por Gordon para resolver un caso. Es la primera vez que el Comisionado ve a
Robin, y el hecho de que un vigilante esté acompañado de un menor de edad no le
gusta demasiado… Pero traga saliva y sigue adelante. Resulta que Two-Face se
robó un archivo del departamento de Policía, y a Batman le llama la atención
que no haya robado dos archivos, o haya pedido dos millones de rescate, o esté
amenazando a dos personas ni ninguna otra cosa dual, como acostumbra a hacer
Dent con su accionar criminal. Gordon les dice que, en caso de recuperar el
archivo, deben devolverlo sin leer su contenido… Batman sabe que algo le están
ocultando, pero se pone manos a la obra. En paralelo, arriba a Gotham un capo
mafia proveniente de Miami, donde maneja totalmente el crimen, con intenciones
de adueñarse del bajo mundo de la ciudad. Va siempre acompañado de su padre, un
hombre muy mayor, confinado a una silla de ruedas que no puede hablar ni
solventarse por sus propios medios. Conocido únicamente como “El General”, tiene
preparado un plan a dos frentes, primero enfrentar entre ellos a las distintas
familias que ostentan el poder en Gotham, para debilitarlos y hacerse con los
restos, mientras que por el otro chantajea a los multimillonarios de la ciudad
para recaudar fondos. Hombre metódico, frio y calculador que tiene
pormenorizado hasta el último detalle y empieza a conseguir réditos
rápidamente.
Two-Face tenía data de que el General iba a desembarcar en
Gotham y, consciente del poderío y despliegue del mafioso, busca congraciarse
con él regalándole el archivo robado a la policía que contiene en su interior (Ya
fue advertido anteriormente, y acá va otro aviso más, se viene un super
spoiler) un dossier sobre los ciudadanos de Gotham que podrían ser Batman.
Gracias a esto, comienzan a colaborar…
Mientras aprenden a trabajar juntos y al tiempo que están
constantemente bajo observación de los servicios sociales que velan por la
adaptación del joven Dick a su nueva vida, Batman & Robin interfieren en
los planes del General, entorpeciéndole el camino, lo que hace que el mafioso
lance su poderío a la caza de los ciudadanos que, según el dossier, podrían ser
Batman.
La miniserie se extendió a lo largo de 12 entregas, por lo
que el resumen precedente es del todo incompleto. La historia tiene más
aristas, giros y un desarrollo con muy buen ritmo, pero que se toma su tiempo
para contar cada situación. Waid se desentiende de todas las historias “Year
One” precedentes, y solo se apoya en la original, esta Historieta se puede leer
tranquilamente como continuación directa de “Batman: Year One”. Si bien el
argumento no es muy original, el General debe ser el mafioso número 3000 en
intentar adueñarse de Gotham, el fuerte de la obra de Waid y Samnee pasa por
otro lado. Como nos tiene acostumbrados, Waid apuntala mucho el desarrollo de
personajes y las relaciones que los vinculan y hay algunos aciertos que, si
bien pueden haberse tratado anteriormente, se le dan mayor profundidad en esta
oportunidad. El primero es el deseo de Bruce por adoptar legalmente a Dick, a
diferencia de la “tutoría” de la que se solía hablar. Y no sólo eso, Bruce se
esfuerza en mejorar y aprender a ser un buen padre para el muchacho, ayudándolo
a atravesar el dolor por la perdida. Obviamente se ve reflejado en Dick y, tras
encerrar a los culpables de la muerte de sus padres, intenta darle la ayuda que
cree que él mismo hubiese necesitado a la edad de Dick. Pero falla, porque el
joven es una persona completamente diferente, capaz de evolucionar rápido,
superar la perdida y mirar con esperanzas al futuro, algo que Bruce, en su
encarnación moderna, nunca consiguió. Ahí están los primeros chispazos entre
ellos, cuando Bruce le brinda respuestas a preguntas que Dick nunca formuló.
Por otra parte, y fiel a su tradición, Robin es un saltimbanqui, en constante
movimiento, inquieto, en extremo proactivo y, por sobre todas las cosas, un
artista circense. Si bien se toma con seriedad la tarea, no deja de lado su
costado lúdico ni tampoco acepta seguir ciegamente a Batman. Siempre que sea
necesario, tomará decisiones por sí mismo, aunque deba contradecir al
murciélago. Decisiones que casi siempre son acertadas, por lo que también Bruce
se ve en el desafío de confiar en la iniciativa del muchacho, porque esa es una
de sus fortalezas y no puede coartarlo.
Como dijimos, otro de los aciertos de Waid es el genuino
interés de Bruce por tener una adopción total y la constante presencia del
servicio social, quienes les hacen visitas pautadas y otras sorpresivas, en las
que constatan el bienestar de Dick. En este punto, le juega muy en contra a
Bruce la fama de playboy que adoptó para encubrir su verdadero rol nocturno, al
tiempo que Dick tampoco se comporta del todo bien ante la agente.
Lo mejor de todo es la relación Bruce-Dick / Batman-Robin,
la que los autores trabajan a fondo, como si de cuatro personajes distintos se
tratara, porque lo problemas que tiene que resolver como vigilantes son
completamente distintos a los que deben resolver como familia y, a pesar de que
en algunos momentos se confunden, podrían leerse como dos historias distintas.
Pero en estos 12 capítulos la relación entre ellos crece, evoluciona, se
fortalece y termina siendo una máquina perfectamente aceitada, en la que cada
uno de ellos termina convertido en algo mejor, gracias a los frutos que
obtienen de su vínculo.
El expediente de la policía sobre la identidad de Batman es
del todo lógico y además es una invitación a una futura historia sobre eso, en
la que se explore las consecuencias en Batman o que la policía descubra la
identidad u otras variantes posibles, pero es una historia que estoy dispuesto
a leer.
A pesar de que, como decíamos, es trillada la historia del
mafioso que viene a adueñarse de Gotham, Waid tiene la solvencia suficiente
para hacerlo interesante, para agarrar un concepto muy visto y renovarlo
complejizando un poco al personaje, al que le da una relación tortuosa con su
padre postrado, a quien considera responsable de su pasado. Todo lo que hace,
tiene como último objetivo probarse mejor que su progenitor y restregárselo en
la cara, junto a otros padeceres por los que lo hace pasar.
Por si todo esto fuera poco, la historia tiene varios
pasajes de alto impacto emocional, sobre todo hacia el final, que logran que
bajo ningún punto de vista el lector quede indiferente…
Chris Samnee, además de ser co-argumentista, es el
responsable del apartado gráfico y su trabajo es hermoso. Trazo simple, poco
cargado, muy expresivo y elegante. Fluido para los movimientos, con muchísima
claridad y un diseño de personajes que, lejos de buscar novedad, se apoya en
los clásicos a lo que les da su impronta y obtiene excelentes resultados.
Puestas vertiginosas, otras intimistas, escenas diurnas o nocturnas (Que son la
mayoría), todo esta plasmado con el mismo nivel, con la misma maestría. De
escenas cargadas de violencia, a otras llenas de tensión, a momentos más
relajados y hasta divertidos, con fondos muy trabajados para completar la
escena, a viñetas prácticamente vacías para transmitir algo, no para trabajar
menos sino para contar con el espacio… Me quedo con ganas de ver más de este
historietista.
La presente edición es el tomo recopilatorio publicado por
DC en Diciembre pasado y se complementa con muchas portadas alternativas y
algunas páginas plagadas de bocetos. Ovni Press anunció que lo publicará este
año por lo que recomiendo a viva voz esta Historieta que disfruté mucho!!! To
the batmovil!!!
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