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“Tales to Offend” fue publicada en Julio de 1997 cuando Miller se encontraba en un momento creativo de los más altos. Ya había creado varias...

“Tales to Offend” fue publicada en Julio de 1997 cuando Miller se encontraba en un momento creativo de los más altos. Ya había creado varias historias de su gloriosa “Sin City”, recién terminaba de salir “That Yellow Bastard”, y se preparaba “Family Values” pero en el medio se toma un recreo para realizar este comic, mucho más distendido y humorístico.

El comic se divide en dos historias, la principal dedicada a Lance Blastoff y además se incluye una historia breve de Sin City llamada “Daddy´s Little Girl” (La nenita de papi).
La historieta de Lance es de ciencia ficción mezclada con comedia y una dosis de parodia sobre esos personajes violentos, sin códigos ni escrúpulos que aparecieron o ganaron notoriedad durante los años noventa. Lance Blastoff es una suerte de caza recompensa que recorre el espacio en busca del placer personal y grandes sumas de dinero fácil. Es machista, egoísta y terriblemente desconsiderado. Todo comienza en el “Planeta Dinosaurio” donde una ecologista vegana le comenta a una comitiva que la acompaña, como los animales alejados de la mano del hombre mantienen un perfecto y equilibrado balance en su ecosistema, las ventajas que tienen al no vivir en un planeta contaminado por el hombre y cuan perjudicial sería para ellos la presencia del ser humano… Antes de poder terminar el tour, un enorme T-Rex devora a toda la comitiva y se apresta a ingerir a la ecologista de postre… Pero de la nada aparece Lance con su jetpack, la rescata y, a pesar de las súplicas de la mujer, mata al dinosaurio…
Ella se altera, pero Lance la calma invitándola a comer carne del difunto animal… La ecologista vegana no puede resistir el olor de carne asada y empieza a ingerir cayendo, además, rendida a los pies de Lance…



Luego del sexo, Lance la abandona a su suerte y ella es devorada por otro dino… Cosas del destino. Nuestro héroe vuelve a su nave, donde su corte de mujeres robot le avisan de un pedido de socorro que proviene de una nave espacial averiada. Se trata de una pacífica raza de extraterrestres que escapa de la tiranía de su planeta y a cambio de asistencia prometen convertir, con su avanzado conocimiento, a la tierra en un paraíso. Lance los ve muy simpáticos y tiernos así que decide rescatarlos para luego lobotomizarlos a todos y venderlos como mascotas en el “Planeta Mall”.



Así termina esta divertida historia donde Frank da rienda suelta a su testosterona y libera del todo al machista que lleva dentro (Aunque nunca se molesta en ocultarlo demasiado). En este comic Miller se la pasa dibujando todo aquello que le resulta divertido, por lo que en estas 20 páginas aparecen dinosaurios, naves espaciales, mujeres hermosas, razas alienígenas y robots. La calidad gráfica no es la mejor a la que puede llegar este artista, pero está muy, pero muuuuy por encima de lo más bajo que supo llegar (Hasta ahora al menos). El color estuvo a carga de la talentosa Marie Severin, quien nos abandonara en Agosto del 2018.
El diseño de portada tiene el mismo estilo y tipografía de la famosa revista de historietas “Tales from the Crypt”



Por último, en la breve historia de Sin City, donde el blanco y negro Brecciano se ve alterado por detalles en color rosa, vemos a un tal Johnny ir en su auto hasta la casa de un hombre para matarlo a balazos. Este hombre es el padre de la mujer que ama y es el obstáculo para que ese amor llegue a concretarse. Pero el revolver que ella le dio está cargado con balas de fogueo y, tras el fallido intento de asesinato, es molido a golpes por el padre de su amada. Finalmente descubrimos que es todo un complot entre la mujer y su amante a quien llama “Papi”. Ella le consigue incautos para que él se excite golpeándolos y luego calmar la llama en los brazos de la muchacha...
El arte de Frank Miller luce, a mi criterio, mucho mejor en blanco y negro y las historias de Sin City tienen una magia tan especial que, aunque el argumento sea tan simple y directo como este, siempre son disfrutables.

Como complemento se incluyen dos pin-ups de Lance Blastoff ilustrados por Miller con color de Lynn Varley!







Continuamos con la saga de “El Regreso del Señor de la Noche” y hoy nos metemos con la primera secuela. Todos los que leímos el “Dark Knight...

Continuamos con la saga de “El Regreso del Señor de la Noche” y hoy nos metemos con la primera secuela. Todos los que leímos el “Dark Knight Returns” en su momento (O cerca…), jamás soñamos con una continuación. Aquella obra (Que recientemente comentamos por acá: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/851665895454280) era tan perfecta y cerraba tan bien, que pensábamos que ahí terminaba definitivamente. Por otra parte, si nos hubieran preguntado si queríamos la secuela, todos habríamos gritado que sí sin duda alguna, esperando algo tan bueno como el DKR…. Se hizo esperar mucho tiempo, pero finalmente, a comienzos del presente milenio, se confirmó que Miller estaba trabajando en una secuela que se llamaría “The Dark Knight Strikes Again” (El contraataque del Caballero Oscuro) y, entre Noviembre del 2001 y Julio del 2002, se publicaron los tres libros que componen esta saga.

Vamos a poner un poco de contexto personal en este relato. En 2001 estalla una crisis social y económica en Argentina bastante poderosa. Todo se va al tacho y no se veía luz al final del túnel. En aquellos años, no tenía los medios económicos para comprar esta historieta y tampoco estaba familiarizado con las opciones digitales, si es que ya estaban circulando por la web… Para mí, el DKR es como la biblia para un creyente, por lo que estuve años esquivando cualquier clase de spoilers sobre su secuela. No quería que nada ni nadie me arruine la lectura del DK2 que, estaba seguro, tarde o temprano llegaría. Durante los años de la convertibilidad, las comiquerías se llenaban de publicaciones de distribución gratuita que traían información de futuras ediciones y merchandising relacionado. Post estallido social, siguieron llegando durante un breve tiempo más y yo pasaba a retirarlas regularmente sin comprar nada… (Lo que no era del agrado de los vendedores). Recuerdo que, en una de ellas, venía la imagen de un box set de figuras del DK2 donde aparecían Carrie vestida como una suerte de Catwoman, Wonder Woman y Luthor entre otros y todo esto me cebaba todavía más… Con el tiempo la situación fue mejorando y llegó el día en que tuve margen otra vez para comprar finalmente la historieta. Fui hasta una comiquería y pedí expresamente el DK2… La única edición disponible era la absolute de Planeta DeAgostini y no lo pensé dos veces. Nunca fui un cultor de las ediciones pomposas, siempre elijo las más económicas sobre las Deluxe y con la diferencia me llevo alguna otra cosa (Cantidad sobre calidad… En cuanto a las ediciones, claro). Pero era la única que había, llevaba mucho tiempo esperando por conseguirla y, lo admito, me pareció que la edición absolute era el marco necesario para la secuela de una de las mejores obras que había leído por siempre jamás… y llegó el momento de leerlo…
La historia arranca tres años después del final del DKR y tanto Batman como Bruce Wayne aún se consideran muertos. El mundo (O Estados Unidos, que para ellos es lo mismo) está gobernado por el presidente Rickard, quien solo hace declaraciones y da comunicados a través de los medios de comunicación. Un avejentado Jimmy Olsen se la pasa denunciando que el presidente no existe y es solo una construcción virtual… Pero nadie le hace mucho caso. La verdad es que una alianza entre Brainiac y Lex Luthor lideran Norteamérica (O el mundo, que para ellos es lo mismo x 2) y, efectivamente, crearon el avatar de un presidente para mantener tranquilas a las masas.
Carry Kelley está al frente del grupo de los Batboys, aquellos mutantes que apadrinara Batman en DKR y que ahora, entrenados y equipados, están listos para la acción en campo. Juntos, empiezan a atacar distintas instalaciones gubernamentales donde mantienen prisioneros a distintos superhéroes. Flash estaba encerrado en una rueda gigante en la que corría y generaba electricidad, Atom había sido reducido y estaba atrapado en una suerte de probeta, Plastic Man prisionero en un cofre de metal en Arkham, etc.




Luthor y Brainiac tienen en su poder la ciudad embotellada de Kandor y, con la amenaza de destruirla, controlan a los héroes más poderosos del mundo entre los que se cuentan Superman, Wonder Woman y Capitán Marvel. Además, tiene bases de datos en distintos rincones del globo con información clasificada con la que pueden extorsionar y controlar a quien se les antoje. Luthor toma nota de las acciones de Batman y manda a Superman a que lo detenga. Batman, que ya esperaba este devenir de los hechos, espera a Superman con guantes de kryptonita, lo muele a trompadas otra vez y lo hecha de la cueva.
El equipo formado por Batman ataca las centrales de información de Luthor y borran todos los datos. Antes de partir, el caballero oscuro deja una marca en la cara de Luthor con forma de Z.
Superman se va a la fortaleza a lamer las heridas de la golpiza recibida donde recibe la visita de Wonder Woman, con quien tiene una relación amorosa fruto de la que nació Lara, la primera hija de ambos. Lara está recluida desde su nacimiento en Temyscira para que no la encuentre Luthor, por lo que no conoce a su padre. Diana le levanta el ánimo a Superman, hacen el amor y vuelve a quedar embarazada…
Como la población se estaba entusiasmando con Batman y el equipo de héroes que juntó, Luthor idea un plan para que los ánimos vuelvan a su curso normal. Arma una batalla en Metrópolis entre Brainiac y Superman en la que el Hombre de Acero debía dejarse vencer… Kara aparece en escena y salva a su padre. Como castigo, Luthor destruye media Metrópolis llevándose entre los muertos a Perry, Lois y muchos más.
Batman aparecen en público, revela la verdad tras el presidente e insta a la población a sublevarse. Se pone en contacto con Superman e hija, descubre que son dominados a causa del secuestro de Kandor y les cuenta que el plan de Luthor es atacar la Tierra con satélites y bombas que tiene en órbita, para reducir considerablemente su población y así, tener al resto de la civilización bajo control. Ya probó la efectividad de sus armas atacando Metrópolis y una selva donde vivían Hawkman, Hawkwoman y sus hijos. Shayera y Carter fueron asesinados y sus hijos se unieron a Batman…
Juntos idean un plan para solucionar todo. Batman tiene un as en la manga que es Hal Jordan. Hal se hizo uno con el poder del anillo y se fue a vivir a otro universo donde formó una familia de gnomos verdes (?), pero Batman dio con él.
Ponen en marcha el plan. Batman se deja atrapar por Luthor, quien le da una terrible paliza y le explica que su ataque a la Tierra está a punto de llevarse a cabo, mientras distintos focos rebeldes instigados por Batman causan estragos en varias ciudades. Cuando se produce el ataque, Hal cubre la Tierra con un escudo esmeralda que salva a todos. Batman se libera y los hijos de Hawkman y Hawkwoman matan a Luthor. Superman, Lara y el resto de los héroes rescatan Kandor y vencen al resto de los malos…

Mientras todo esto pasaba, se dan varias escenas en las que un psicópata superpoderoso va asesinando a distinto héroes de segunda línea. Cuando terminan con la amenaza de Luthor, Bruce recibe una llamada de Carrie que dice que está siendo atacada en la cueva. Batman se apura a llegar y descubre que el atacante no es otro que Dick Grayson, quien fue despedido por Bruce años atrás. Despechado, se sometió a experimentos que le otorgaron poderes y busca acabar con Carrie por ocupar su lugar… Batman lo enfrenta, lo vence y, aunque fue muy golpeada, logra salvar a Carrie. Y fin.
La primera sensación que tuve tras leer esta historieta fue una enorme decepción… Después de tanto esperar, de esquivar spoilers como Hulk a los estúpidos humanos y de contener la ansiedad, me desilusioné a una escala cósmica.
Para empezar la historia es extremadamente simple, directa y no tiene todas esas subtramas y mensaje subyacentes que tanto enriquecieron la primera parte. Por otro lado, aquellas exageraciones que Miller hiciera tanto en Batman como en Superman en la obra original, en esta secuela se desdibujan y rayan el ridículo. Todos los tópicos con los que reincide, como los medios de comunicación, la sublevación de las masas o el enfrentamiento entre héroes, por ejemplo, pierden su efecto porque carecen de la importancia para la historia que supieron tener en el DKR. Aquí se vuelven predecibles y prácticamente absurdos. Es curioso como expande el universo del Dark knight, sumando un montón de personajes que hasta ahora brillaban por su ausencia, pero ninguno aporta algo significativo y muchos de ellos, sino todos, están simplificados y, a veces, ridiculizados… Alguna vez leí en algún lado (No recuerdo la fuente para citarla, lamentablemente), que el intento de Miller con esta obra fue el de redireccionar el futuro del universo DC. Desde 1986, el futuro presentado en el DKR era considerado el más probable desenlace para ese universo y esto se mantuvo así por muchos años. Pero a partir de la aparición de Kingdom Come en 1996, ese futuro se empezó a torcer. La historia de Waid y Ross abarcaba muchos más personajes y se estableció en el horizonte por sobre el DKR. La respuesta de Miller fue el DK2 y la introducción de una mayor cantidad de personajes como para ganar la pulseada… Si esto es cierto, no le funcionó porque, aunque no creo que haya sido su intención, pareciera que Miller está parodiándose a sí mismo y su obra todo el tiempo sin tomarse nada muy en serio. Si esto es intencional y el autor está intentando enfatizar alguna idea o mensaje, se me escapa por completo. Está presente la idea revolucionaria, los ideales políticos (En este apartado, me gustaron las discusiones entre Green Arrow y Question), y la tensión entre los líderes y el rol de los superhéroes, pero todas estas ideas no llegan a formar un entramado conceptual cohesionado (O por lo menos, yo no llegué a verlo…)




De todos modos, lo que más me costó procesar fue el apartado gráfico… Todas esas hermosas puestas en páginas que tan bien supo hacer funcionar en DKR, acá brillan por su ausencia. Los fantásticos diseños de personajes y escenarios que vimos en la obra original, desaparecen en la secuela. Puso a todos los personajes a dieta y aquella versión que cariñosamente se denominó como el “Batman gordo”, mutó en un enclenque hombre murciélago mal dibujado y los fondos prácticamente no existen. Para el resto de los personajes del universo DC que involucra aquí, también realiza diseños pobres, que carecen de creatividad y originalidad, con la probable excepción de su Wonder Woman, de aspecto más aguerrido, y la evolución de Carrie en Catgirl… Es cierto que Frank tiene algún padecimiento que le afectó la motricidad y su calidad de dibujo se vio afectada, pero más allá de eso, hay poca dedicación en estas páginas, poco trabajo previo de bocetos y diseños que fortalezcan la narrativa… Hay muchísimas spalsh pages y todas resultan irrelevantes, sin impacto, sin conseguir en ninguna oportunidad nada ni remotamente cercano a lo que obtuvo con el DKR… Y en la misma línea se encuentra Lynn Varley, a quien le toco el arduo trabajo de llenar muchísimos espacios vacíos con color, porque en demasiadas oportunidades Miller utiliza una pequeña porción de la pagina con algún dibujo y el resto queda en manos de Lynn… Pero a diferencia de la hermosa paleta de colores que usó en el DKR, acá se inclinó por un color digital muy básico, como de paintbrush, empleando algunos efectos de degradé y pixelado que ya se veían viejos en el momento en que se publicó… O sea, Varley supo estar a la altura de un brillante Miller en el DKR y ahora, para mantener la coherencia, se sube a la ola de mediocridad que inunda estas páginas…



Con el tiempo comprendí que es absurdo buscar el DKR en otras obras, porque nunca causarán el mismo impacto, ni tendrán la misma relevancia, ni será tan cara a nuestros sentimientos. Incluso cuando se trata de una obra del mismo autor, incluso cuando se enmarca en el mismo universo, hay que entender que el artista ya está en otro lugar, con otros intereses, otras posibilidades y otras competencias… Si uno quiere algo como el DKR, tiene que recurrir al DKR. Caso contrario inevitablemente se encontrará con algo distinto. Pero incluso entendiendo esto y aceptando que la secuela pueda ser inferior, el DK2 me resultó insoportablemente mala y hasta irrespetuosa con la obra precedente… Miren si será cierto que la leí aquella vez en que la compré y nunca más volví a tocarla hasta ahora. Y solo lo hice para poder luego empalmar las lecturas de las siguientes secuelas que realizó Miller (Todas mejores que esta, por suerte…), pero eso quedará para la próxima.




- “No estamos aquí para gobernar. No estamos aquí para traer el caos y la anarquía. Estamos aquí para acabar con el reino de los criminales”.


H ace un tiempo ya que participamos de una suerte de “club de lectura virtual”, donde seleccionamos una obra, la leemos todos y luego coment...

Hace un tiempo ya que participamos de una suerte de “club de lectura virtual”, donde seleccionamos una obra, la leemos todos y luego comentamos, intercambiamos ideas, sensaciones, experiencias y demás. La última historieta comentada fue esa obra maestra que se llama “The Dark Knight Returns” de Frank Miller, y que los jovatos conocimos con la traducción que le diera Ediciones Zinco, “El regreso del Señor de la Noche”. Que este mes haya tocado esta obra me entusiasmó por tres motivos, primero por el simple hecho de volver a leer una de las obras más perfectas que ha dado el medio; segundo, para sacarme el mal sabor de boca que me había dejado el “Superman: Año Uno”; y tercero porque teníamos pendiente de lectura la tercer y cuarta parte de la saga (La raza superior y El niño prodigio), así que aprovechamos la relectura para seguir con las secuelas. Sin perder tiempo desempolvamos nuestro tomo recopilatorio, lo releímos y, aunque todo el mundo ya sepa de qué estamos hablando, vamos a hacer el comentario de rigor plagado de spoilers.

En el primer libro de esta historia crepuscular, los superhéroes son un vago recuerdo en la mente de la gente, fueron rechazados por la sociedad, prohibidos por el gobierno hace tiempo y Bruce Wayne está retirado de la actividad de justiciero desde hace diez años. Sin Batman en su vida está perdido, sin rumbo, vacío y busca llenar el hueco con alcohol y actividades de extremo peligro, como conducir autos de carrera defectuosos. Gotham está plagada de crimen y una banda criminal conocida como “Los mutantes” causa terror y detentan el poder real en la ciudad. Los jóvenes sin modelos a seguir, sin rumbo y sin lugar en la sociedad encuentran en el líder de los mutantes una inspiración, por lo que sus filas se cuentan de a miles.
La bestia en el interior de Bruce (Metafóricamente hablando) le habla cada vez más fuerte y lo obliga a revivir el pasado, a recorrer lugares familiares, a escuchar las sirenas y los gritos de auxilio, mientras lo acerca cada vez más a retomar el manto del murciélago. Intenta resistirlo, negarlo, evitarlo… pero todo es en vano. Con más de 50 años vuelve a vestir capa y capucha, regresa a las calles de Gotham a impartir justicia por mano propia.
Todo lo que sucede en Gotham y el mundo es reflejado por distintos medios de comunicación, pero la información es manipulada, parcial, tendenciosa y, sobre todo, presentada como si de un show se tratase, con debates en vivo, la voz del ciudadano de a pie, etc… La política está signada por lo que se dice en los medios, los políticos carecen de iniciativa y autoridad. El presidente de los Estados Unidos es parte del show de los medios de cara a la población, pero en privado lleva adelante una agenda propia y autoritaria, sobre todo en política externa.
En Arkham, el psicólogo Bartholomew Wolper da el alta a Harvey Dent y su cirujano plástico logró reparar la mitad deformada del rostro del ex Two Face. Harvey está listo para volver a la sociedad y su salida acapara todas las pantallas… Al poco tiempo de salir, vuelve al crimen y amenaza con poner bombas en las torres gemelas de Gotham si no recibe cinco millones de dólares.
Batman vuelve a colaborar con Jim Gordon, quien está próximo al retiro y juntos derrotan a Harvey. En la mente del villano, ambos lados de su rostro coincidían, pero estaban deformados… La cordura de Dent se perdió para siempre…



Una niña de trece años, hija de un matrimonio de izquierda que en su juventud estuvo en protestas y manifestaciones de todo tipo, se entusiasma con el regreso del justiciero y decide hacer algo al respecto… Su nombre es Carrie Kelley.
La noticia del regreso de Batman llega a los oídos de un aletargado Joker, aún internado en Arkham… Un brillo se renueva en sus ojos, está completo otra vez.

En el segundo libro los medios están todo el tiempo discutiendo sobre el regreso de Batman, con candentes debates en vivo y opiniones diversas. Una de las voces más ruidosas es la del doctor Wolper, quien responsabiliza a Batman de la reincidencia de Dent y de haber sido siempre el responsable del surgimiento de villanos.
Carrie Kelley se hace un traje de Robin y se lanza a combatir el crimen intentado dar con Batman en algún momento. Por su parte, Batman se decide a enfrentar a los mutantes y su investigación lo lleva hasta el General Nathan Briggs. Briggs había vendido ilegalmente armas a los mutantes y, al verse arrinconado, se suicida. Con un Batmobile que es un verdadero tanque armado, Batman enfrenta a los mutantes y va reduciendo sus filas con balas de goma. Pero el líder de la banda no se intimida fácilmente y desafía a Batman a combatir mano a mano. Bruce no puede resistir la tentación y sale del vehículo. Robin, siguiendo la pista de los mutantes llega al vertedero donde se estaba dando el conflicto.
El líder de los mutantes es más joven, más rápido y más fuerte que Batman, pese a su determinación, el Señor de la Noche pierde la batalla. No pierde la vida gracias a la oportuna intervención de la nueva Robin que lo rescata, lo mete en el tanque y se lo lleva a la cueva guiada por Alfred. La policía logra apresar al líder de los mutantes y gran parte de su banda, aunque este manifiesta haber vencido a Batman y que, al recobrar su libertad, reclamará el control de Gotham.
El alcalde, temeroso y guiado por las encuestas y la opinión pública, decide negociar la paz con el criminal. Tiene una entrevista con el líder de los mutantes en prisión, donde este lo asesina a sangre fría.
Batman sin sanar del todo, entiende que la única forma de vencer al mutante es derrotándolo en combate singular y ante todos sus seguidores, de ese modo, verían que su líder tenía pies de barro. Junto con Robin y Gordon idean un plan para plantear el escenario. Robin se infiltra entre los mutantes y filtra el mensaje de que el líder los quiere a todos en el vertedero esa noche. Gordon libera al mutante y Batman lo guía hacia una alcantarilla que desemboca en una ciénaga del vertedero, donde lo está esperando. Allí, frente a todos los jóvenes identificados con los mutantes, se da la lucha cuerpo a cuerpo entre ambos. Esta vez, sabiéndose inferior a su rival, Batman pelea con más inteligencia que pasión y consigue derrotarlo… Con su líder vencido, los jóvenes que seguían a los mutantes ven en Batman un nuevo modelo a seguir e imitar. Dejan la vida criminal y empiezan a impartir justicia en la ciudad…
Este revuelo social no pasa desadvertido ni para los medios ni para los políticos. En Washington, un avejentado Ronald Regan convoca en la casa blanca a su arma secreta. El presidente le pide a Superman que esté atento al regreso de Batman y, si llegara a ser necesario, que lo invite a retirarse nuevamente.
A Gordon le llega el retiro y su puesto es ocupado por la oficial Ellen Yindel, de historial intachable y con postura tomada respecto a Batman… No acepta a los vigilantes.




En el tercer libro, Clark visita a Bruce y le pide que se lo tome con calma, que no llame mucho la atención. De otro modo, le pedirán que lo detenga y no quiere llegar a ese extremo.
El doctor Wolper le da el alta al Joker y para probar que está rehabilitado arregla una entrevista en un programa de televisión. El Joker es un recluso modelo.
En la nación centroamericana de Corto Maltés, la tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética crece. Ambos quieren imponerse en el territorio, pero el temor al conflicto nuclear los detiene… Sin embargo, los soviéticos se animan a dar el primer paso e invaden el territorio. Regan envía a Superman a escondidas del ojo público a intervenir. Como un rayo rojo y azul, el hombre del mañana desactiva la armada enemiga.
Los ex mutantes, ahora conocidos como “Los hijos de Batman”, operan en toda la ciudad y declaran en los medios que están siempre vigilantes.
La comisionada Yindel comienza su operación para atrapar a Batman, por lo que el Hombre Murciélago vuelve a enfrentarse a la policía.
El Joker aparece en televisión, asesina a todos los presentes y escapa. Tiene un plan mediante el cual expone el accionar norteamericano en Corto Maltés, fuerza el suicidio de un diputado y se prepara para el enfrentamiento final con Batman.
Las pistas que reúnen llevan a Batman y Robin la feria del condado, donde miles de victimas potenciales están a merced del Joker. Allí se da la batalla final entre ambos, al tiempo que la policía llega a intentar detenerlos…
En el cuarto y último libro, el Joker se suicida negándole a Batman la satisfacción de darle fin por mano propia. Extremadamente herido, el Señor de la Noche escapa a duras penas de la policía gracias a la ayuda de Robin y vuelve a la cueva para sanar.
la Unión Soviética lanza un misil nuclear experimental como respuesta al accionar de Estados Unidos en Corto Maltés. Superman logra desviarlo, pero el misil explota de todos modos y sumerge a América del Norte en una noche eterna y todo abastecimiento eléctrico queda interrumpido. Superman queda notablemente debilitado por la radiación y, al estar bloqueado el ingreso de luz solar, intenta regenerarse con la radiación solar almacenada en las plantas.
El caos se apodera de Gotham y Batman lidera a sus “hijos” para devolver la calma a la ciudad y ayudar con los distintos incendios que se producían aquí y allá. Se vuelven la autoridad en Gotham y la mayor parte de la sociedad, liberados del influjo de los medios de comunicación por la falta de electricidad, les responden favorablemente y agradecen su accionar.
Esto no pasa desapercibido para el presidente, quien le pide a Superman que lo saque del mapa. Clark lanza el desafía y Bruce acepta.
Los cielos comienzan a despejarse, vuelve la electricidad y comienza a caer una nevada radioactiva.
Bruce se calza una armadura y, con ayuda de Robin y de Oliver Queen (Quien perdió un brazo gracias a Superman), trazan un camino lleno de obstáculos que van debilitando a Superman hasta que llega a verse las caras con Batman.
Alfred hace implosionar la mansión Wayne, destruyendo todo rastro de la vida de Batman y muere.
El Señor de la Noche le da a Superman la paliza de su vida, le hace ver que es el perro faldero del poder y que, de así decidirlo, los hombres pueden alzarse en su contra. Pero le da un paro cardíaco y muere…




Se revela públicamente la doble identidad de Batman, todos los millones de Bruce Wayne desaparece sin dejar rastro y poca gente asiste a su funeral.
En el cementerio antes de partir, Clark escucha que el corazón de Bruce vuelve a latir. Le guiña un ojo a Carrie y parte sin decir palabra.
Bruce, Carrie y los “Hijos de Batman” se reúnen en las cuevas que se extienden bajo Gotham, todos serán entrenados por Batman….
Por donde se la mire, está obra es perfecta. No tiene fisuras ni puntos flojos en ningún lado. A pesar de la juventud de Miller a la hora de escribir esto, logra una obra épica, emocionante, compleja, con distintos niveles de lectura, que logra poner en tensión y en tela de juicio el rol de los superhéroes, de los medios de comunicación, de los líderes políticos, de las fuerzas armadas, etc…
Para empezar, y como dice Moore en la introducción del presente libro, al agregar el factor “tiempo” en el personaje ya logra que la historia sea interesante. Es decir, los superhéroes siempre están en su plenitud y nunca envejecen, pero acá Miller nos muestra a Wayne acabado y retirado. Todo el romanticismo que supone el héroe que regresa para dar una última batalla, para entregarlo todo una vez más, aunque eso le cueste la vida, es lo más atrapante de la historia. Pero además imagina un futuro no muy lejano donde las comunicaciones manejan la opinión pública y las voluntades políticas, pero no funcionan como un ente único y homogéneo, sino que hay distintos medios y cada uno presenta la información como mejor cree que le conviene. Está muy presente el factor “espectáculo”, rodeando a las noticias de show mediático, donde también tiene mucha importancia la opinología, cualquiera puede dar su parecer sin importar que esté capacitado o tenga toda la información necesaria para emitir una opinión competente (Lo que hacemos acá, sin ir más lejos). Solo le faltó imaginar comunicaciones por redes sociales con lo cual, hoy estaríamos hablando de un Miller Nostradamus.
El contexto político tiene una notable importancia para dar cuenta de en que clase de realidad Batman decide volver a calzarse el traje. Si bien a nivel local los alcaldes son bastante inútiles y manejables, el rol del presidente de los Estados Unidos es del todo diferente. Como decíamos antes, siempre que se presenta ante cámaras es con show y optimismo, aunque tenga que dar malas noticias, como si la forma obtuviera más réditos que el contenido entre el electorado. Pero, a diferencia de sus pares regionales, tiene tomadas las riendas del poder y marcadas las pautas de lo que quiere y lo que permite. Por supuesto, que Superman esté a su disposición le da una carta ganadora con la que nadie más cuenta. Es por eso que, a diferencia de la realidad de los años 80´s y el período de guerra fría, aquí Norteamérica decide confrontar a sus rivales soviéticos con su arma secreta, tensionando la situación a tal punto que la respuesta es nuclear, algo que nunca terminó de darse con Cuba y la Unión Soviética (Por suerte…). Del mismo modo, se deja entrever que puertas adentro mantiene la misma mano dura con la que prohibió el accionar de los héroes, forzándolos al retiro con ayuda del hombre del mañana. Por lo demás, si nadie se sale de la senda estipulada, cada quien puede gobernar su territorio como mejor le parezca.
Tanto Superman como Batman tienen sus actitudes y posiciones un tanto exacerbadas, lo que no llama la atención con respecto a Batman ya que siempre tuvo esa tendencia, pero es una novedad en cuanto al último hijo de Krypton. Si bien la postura que tiene no desentona con lo que se podía esperar de él, porque siempre se consideró estadounidense y vociferó su amor por el “American Way” y demás, no deja de estar llevada al extremo… pero funciona bien para los fines que se propone Miller. Es la contracara perfecta de Batman en un marco en el que ambos consideran que están haciendo lo correcto y creen que las acciones del otro traerán más perjuicios que beneficios. Clark es más propenso al diálogo y Bruce a resolver la disputa a los golpes…
Carrie Kelley es un acierto desde todo punto de vista. Esta jovencita, cansada de las posturas pacifistas-socialistas de sus padres, se manda a mudar prefiriendo la vida militar que le propone Batman antes que los eternos debates familiares. Decidida, inteligente y autosuficiente aprende enseguida como manejar a Batman. Todo el tiempo lo trata con sumo respeto, pero a la vez desobedece todas las ordenes, tomando decisiones por iniciativa propia y desafiando al líder, que termina dando el brazo a torcer porque el accionar de la muchacha es siempre una mejora con respecto al plan previsto por Batman (Aunque no lo reconozca verbalmente).
Finalmente, los dos villanos clásicos que se enfrentan a Batman en esta historieta sirven como epílogo de todos los cierres que el Caballero Oscuro habrá tenido con su galería de villanos. Por un lado, con Harvey reincide en el intento eterno de rehabilitación, de darle una nueva oportunidad con su correspondiente tratamiento, mientras que con el Joker busca un final definitivo. Harvey es un criminal independientemente de Batman, pero el Joker existe gracias a Batman. Tras el retiro del héroe había caído en un letargo del que solo pudo salir cuando este regresó, y esto hace que Batman se responsabilice por todas las muertes que el demente provocó. Si este es su último viaje, también lo será para el Joker…
El apartado gráfico es tan perfecto como la historia. Rediseña y envejece a todos los personajes a su antojo y funcionan de mil maravillas. La vejez de Batman es tan impactante como el volumen de su cuerpo, y sin embargo se mueve con gracia de bailarina clásica. Diseña una Gotham asfixiante, oscura, húmeda y gris que pone el marco ideal para la trama. El imaginario que crea para los mutantes, los periodistas, los distintos disfraces que usa Batman, los villanos, los robots bomba o los vehículos por nombrar algunos, tienen una fuerza aplastante y definitiva.
Desconozco cuanto de lo que se ve en estas páginas corresponde a una decisión intelectual y cuanto a la intuición creativa, con la que evidentemente Frank contaba de sobra, pero le marcan un ritmo al lector sorprendente. Tienen una puesta tan exacta que los ojos se mueven solos de un punto al siguiente sin el mínimo margen de error. Y la enorme variedad de planteos que propone parecen infinitos, desde páginas con muchas viñetas pequeñas a otras en donde combina distintos tamaños con una solvencia increíble y metiendo muchas splash pages que son obras de arte inolvidables.



Klaus Janson ya venía trabajando con Frank desde Daredevil y a esta altura están en un estado de comunión casi espiritual, no parece que se tratara de dos artistas distintos trabajando en las mismas páginas. Todo lo que hace Janson suma y enriquecen los fantásticos lápices de Miller.
Algo similar ocurre con la paleta de colores que utilizó Lynn Varley, con esos tonos apagados, llenos de grises y una importante cuota de palidez logra acentuar el clima opresivo y crepuscular de la obra, pero alternándolos con colores estridentes cuando algunas escenas así lo requieren.
Janson y Varley son dos artistas que supieron estar a la altura del torbellino creativo en que se encontraba Miller en ese momento y entre los tres dan vida, como ya dijimos demasiadas veces, a una obra absolutamente magistral.
Como se trata de una historieta que ya todo el mundo conoce, pensé que esto iba a ser breve… Pero se extendió más de lo aconsejable desde todo punto de vista, así que vamos terminando… Si por esas casualidades queda alguien sin leer esta obra maestra, por favor vaya a leerla ahora mismo!
Este tomo de Zinco es completamente inescaneable, por lo que las imágenes que acompañan esta lectura comentada están tomadas de la web… Sepan disculpar.




- “Debería ser una agonía. Debería ser una masa de músculos doloridos, rotos, incapaz de moverse. Así sería si fuese un hombre viejo… pero de nuevo soy un hombre de treinta, de veinte años. He vuelto a nacer… un animal salvaje.”