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  Última lectura del año (promesa para el 2026: dejar más el celular y leer más cómics...) y como son dos recomendaciones cortinas vamos 2...

 


Última lectura del año (promesa para el 2026: dejar más el celular y leer más cómics...) y como son dos recomendaciones cortinas vamos 2x1 con unos regalos que mi buen amigo Ywing me mando para navidad.


Arrancamos con Punisher y el equipo creativo de Preacher que trae de vuelta a Frank Castle después de una etapa sobrenatural (ya saben, cada tanto se les ocurre cualquier cosa y castigan al Castigador con “ideas innovadoras” que, por suerte, suelen fracasar e inevitablemente lo devuelven a lo básico del personaje). Punisher reaparece en la línea Marvel Knights, donde los personajes reciben un tratamiento un poco más adulto y, por qué no, más televisivo o cinematográfico.

Frank regresa a Nueva York para aniquilar a la familia mafiosa Gnucci, mientras que, de manera involuntaria, inspira a otros vigilantes desquiciados a impartir justicia por mano propia. Al mismo tiempo, dos policías fracasados intentan atraparlos y terminan en medio de la situación.

Ennis va tejiendo un relato episódico pero coherente, en el que todos los personajes que introduce cumplen una función y aportan a la trama mayor, ya sea en la acción o en la forma de mostrar el proceder del Punisher.

Llena de acción, mala leche, ironía y situaciones tan delirantes como cómicas, esta saga de 12 números nos ofrece un relato muy entretenido del Castigador. Entre 2003 y 2005, Comics Conosur la publicó en tomos de 48 páginas que incluían dos cómics originales de USA. En su momento no pude comprarla, pero veinte años después este regalo navideño me da revancha.

Vale aclarar que hay un encuentro con Daredevil que calcaron para la serie de Netflix del mismo y una pelea con un Ruso que tomaron para la película del castigador del 2004. 



Ahora vamos con dos numeritos consecutivos del segundo volumen de la colección de Batman publicada por la gloriosísima Ediciones Zinco, con los números 58 y 59 respectivamente (Batman Vol. 1 #460-461, edición USA).


Zinco edita justo estos cómics ante el inminente estreno de la genial Batman Returns de 1992, así que Gatúbela estaba de moda y los lectores queríamos ver más de ella. Muchos la habíamos visto desde el lejano número octavo de la colección, cuando, con su traje violeta escotado y capa verde, era atacada por el Joker, quien mediante electroshocks le borraba la memoria y su historia amorosa con el encapotado. Después llegaría la Crisis en Tierras Infinitas y, con el semi-reboot mediante Miller, se nos presentaría otra historia para Selina. En estas páginas de Batman recién volveríamos a verla con su obsesión por robar joyas y objetos gatunos.


La dupla añorada de Alan Grant (guion) y Norm Breyfogle (dibujo) nos brinda una aventura donde Batman no es el protagonista. Mientras el Señor de la Noche sigue la pista de una red de trata de blancas con su informante e investigador privado Joe Potato (uno de esos extravagantes personajes satélite que crea Grant), vemos cómo un villano le tiende una trampa a Catwoman para secuestrarla, mientras Vicky Vale intenta hacer una nota y la sargento Sarah Essen también busca atrapar a Catwoman. Por supuesto, las dos tramas colisionarán, dando una entretenida aventura de dos partes dibujada magistralmente por Norm Breyfogle, donde no faltan la denuncia social, un poco de humor y mucha acción.


Nada del otro mundo, pero eran dos cómics que se me escaparon muchas veces y al fin ingresan a la biblioteca para complementar la etapa de Grant/Breyfogle del encapotado.






Sigo con la relectura Batmaniana de los primeros "Detective Comics" de Alan Grant, John Wagner y Norm Breyfogle encontrándome con ...

Sigo con la relectura Batmaniana de los primeros "Detective Comics" de Alan Grant, John Wagner y Norm Breyfogle encontrándome con una triada de episodios continuados en los Batman vol 2 números 36 al 38 (Detective Comics 587 al 589 USA). "Gente de Noche" es una saga divertida llena de causa y efectos donde Batman se va enganchando en una historia mientras nace un nuevo villano muy similar al Doctor Fósforo llamado "hombre corrosivo", un fugado de la cárcel que quiere vengarse de un criminal extravagante apodado "Kadaver" que lo vendió a la policía en el pasado. Kadaver es un muy estrafalario personaje fanático del terror que vive en una especie de mazmorra que parece un set de filmación de la Hammer, el tipo usa maquillaje y máscaras para asustar a sus enemigos e interactuar con otros (todo un personaje).


Pero el hilo conductor de la historia es un DJ de FM apodado "Mister Dark" que tiene un programa de radio a la madrugada que se encarga de ponerle música a la historia, logrando un verdadero "Soundtrack" para estos episodios.  Algo que debe de haber sido una cosa muy copada para los pibes que leyeron ese comic en el 88 y estaban empapados de la música ochentera y conocían muy bien los temas y las bandas que nombran que casi siempre tiene que ver con lo que pasa en las viñetas, claro que para mi joven contraparte que leyó esta historieta en los 90 le era imposible identificar los temas musicales.



Temas como: Street Fighting Man (The Rolling Stones 1968), Self Control (Laura Branigan 1984), Trash (New York Dolls 1973), My Way (Sid Vicious 1978), Big Trouble (David Johansen 1984) y Electricity (Captain Beefheart 1967) son los que "suenan" por la radio que siempre está de fondo en todas las situaciones, cosa que hoy pude ir googleando y escuchando mientras leía, cosa impensable de hacer cuando leí esta historieta hace muchos años a mediados de los 90.


Una miniserie entretenida donde las causalidades del relato se van eslabonando en un bizarro guión con algo de humor inglés, donde se destaca el siempre viejo y querido de Breyfogle que hace unas composiciones de acción hermosas con un "hombre corrosivo" que parece deshacerse de verdad dándonos viñetas hermosas y una de las portadas más icónicas de Batman en el primer número de esta pequeña saga.}


Dicen algunos que no hay que volver a visitar los lugares donde fuimos felices, dicen que es como volver a reunirte décadas después con aque...

Dicen algunos que no hay que volver a visitar los lugares donde fuimos felices, dicen que es como volver a reunirte décadas después con aquella chica que te gustaba en la primaria o secundaria y descubrir que el encanto que tenía solo dependía del joven enamoradizo qué eras.


Bueno, con las revisiones de libros, cómics o películas suele pasar lo mismo, aunque por suerte hay historietas que envejecen bien o inclusive suelen mejorar con el correr de los años.


El otro día reordenando la colección híbrida de Batman de Zinco y Perfil que tengo, me separe para releer esos cómics unitarios o bien de miniseries de dos números de la cole original USA de "Detective Comics" de los británicos Warner & Grant, dibujados por el genial Norm Breyfogle. Era justamente por su carácter casi unitario qué las historietas de esta dupla me gustaban, ya que para ponernos en contexto en esa época compraba lo que conseguía, lo que hacía que los cómics no se adquieran en orden cronológico (lo que siempre comento por acá) viendo ahora una buena razón para volver a visitarlos ordenadamente como el "chaval" español lo hiciera durante 1990, que fue el año que estos cómics fueron impresos en la madre Patria.


En el número 31 y 32 del vol segundo de la Baticoleccion de Zinco (Los Detective Comics 585 y 586 USA), vemos como Batman luchando contra unos traficantes de armas da de casualidad con un hombre que escapando de las alcantarillas aparece en muy mal estado y muere machucado por una onda de ratas. Ahí nomás Batman baja a las nauseabundas cloacas de Gotham para perseguir al atacante, ¡un hombre escafandrado con máscara para respirar qué puede controlar las ratas con un silbato!



Dentro de las alcantarillas y base de "el señor de las ratas" están encerrados tres hombres más, culpables de encarcelar a este hace años por asesinato esperando que Batman llegue para poder darles su libertad, pero la pelea de Batman con su nuevo enemigo y las ratas es además de brutal es despareja, ya que el señor de la noche entro a perseguir a este psicópata de casualidad y no tiene mucha preparación más que lo que llevaba en su cinturón utilitario e ingenio para zafar de los roedores y los laberínticos pasadizos de las alcantarillas.


Un par de historietas muy entretenidas donde los trazos de Breyfogle dotan de increíble dinamismo una aventura hermética que sucede en lugares cerrados. Los guionistas hacen un Batman más humano, qué se tambalea, vomita y que fuera de su entorno se las pasa realmente mal, que como siempre comento me entusiasman mucho más que el señor de la noche de hoy que todo lo puede con un ejército de secundarios con series paralelas que se cruzarian innecesariamente en una aventura que se disfruta más en pocas páginas y con el héroe en solitario.


Realmente no recuerdo que pasó después con el "Señor de las ratas" (creo que apareció en la caída del murciélago) pero cuando leí estas historietas con nulo conocimiento del mundo ficcional editorial, pensaba que este personaje era el mismo "Rey rata" de las Tortugas Ninjas.








Dimos con un número de Detective Comics, en la época en que el título estaba en las magistrales manos de Alan Grant y Norm Breyfogle, que no...

Dimos con un número de Detective Comics, en la época en que el título estaba en las magistrales manos de Alan Grant y Norm Breyfogle, que no teníamos. Este cómic no lo publicó Perfil ni Zinco y se nos había escapado del radar. Es una número de transición que se ubica entre la saga “The Penguin Affair” (Batman #448 -449 y Detective Comics #615, otra que dejaron sin publicar las mencionadas editoriales y de la que compartimos algunas páginas por acá: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/pfbid02PJhRabk8Ndmi6AYFAsEPYTN1coEqxwy7CcWDFWAZVDfPPaVXnTbCB1pWCmibFuFtl), y va justo antes del regreso del Joker (Batman #450 -451, que este sí fue publicado por Zinco en un especial), pero a pesar de eso logra contar una buena historia en apenas 24 páginas.

Batman y Gordon investigan el asesinato de un hombre interrogando a la pareja de este, quien está internada, pero que logró sobrevivir al ataque que sobre ellos hizo una figura misteriosa ataviada en una suerte de sotana blanca. El cadáver fue encontrado sobre una piedra y con su sangre dibujaron el símbolo de dos serpientes entrelazadas. Batman supone que debe ser el sacrificio de un ritual y Gordon se preocupa porque las fuerzas policíacas están sobrepasadas de tareas tras el ataque del Penguin en la saga anterior… Patrullando en la noche de Gotham, Batman persigue a dos jóvenes ladrones hasta un departamento, donde encuentra a uno de ellos asesinado y el mismo símbolo dibujado en la pared… Su sospecha sobre el ritual se afianza y empieza a trazar teorías en su mente… Visita una excavación arqueológica realizada en las afueras de la ciudad donde se encuentra con Harry Lichas, el arqueólogo responsable  del lugar quien le cuenta que desenterraron una cámara mucho más antigua que las culturas americanas conocidas y la relaciona con otras construcciones alrededor del mundo, todas emplazadas sobre “Las líneas del dragón”, corrientes de energía eléctrica producidas por la fricción de las rocas en las distintas capas del suelo, que se suponía podían ser controladas. Le cuenta también que, aunque se cree que estas corrientes deberían ser beneficiosas para la humanidad, podrían ser modificadas a través de sacrificios para despertar al mal. El arqueólogo sabe por cuales locaciones de Gotham pasan las líneas, así que Batman lo sube al Batmobile y se lanza a las calles. Empiezan a recorrer la ciudad siguiendo estas líneas del dragón, las que pasan por el hospital de veteranos, la mansión Wayne y tienen un último punto en un risco sobre la costa, en el que está ubicada la casa el arqueólogo, y donde su esposa podría ser la próxima víctima… Contra reloj Batman intentará llegar a estos lugares antes que el asesino para intentar detenerlo, al tiempo que escucha noticias sobre varios delitos cometidos por un criminal que se hace llamar “Red Hood” y en los más profundo de su ser sabe que el Joker está de regreso…

 


Alan Grant y Norm Breyfogle son sinónimos de magia, de diversión, de aventura… Estoy tan marcado por esta dupla que toda lo que diga a continuación va a estar signado por un profundo sentimiento de amor hacia ellos que nublará por completo mi siempre errático y dudoso juicio.

Como muchos de nosotros conocí el trabajo de Alan Grant en su estadía en Batman y más tarde descubrí su paso por la 2000 AD y Judge Dredd. Leyendo en ese orden, nada llamó mucho mi atención pero, volviendo ahora a “Detective” teniendo presente su trabajo para la editorial británica, pareciera que son varios los modismos, giros argumentales y dosis de humor ácido que trae consigo, que tanto utilizara en Dredd y que también aplica en Batman adaptándolos a las circunstancias de este personaje. Lejos de considerarlo una flaqueza, esto no es otra cosa que una marca registrada de su escritura, que lo ayuda a meter en un universo ficcional su propia voz e ideales. Aquí y con solo 24 páginas disponibles, cuenta una historia redonda, atrapante y entretenida en la que, además, se toma el tiempo de mostrar las consecuencias de la aventura precedente y tirar las primeras pautas de la que vendrá a continuación. Una calidad enorme, un incomparable oficio para hacerse dueño de la cadencia mensual del mainstream y sacarle el máximo provecho al espacio disponible, algo que no muchos profesionales logran alcanzar. Y encima tenemos a un Breyfogle en absoluta plenitud, con su dinámica característica y esas páginas tan propias e identificables, donde la acción pasa de un lado a otro dentro de la misma viñeta, donde las puestas son versátiles y creativas, separando las viñetas con partes del propio dibujo, con esa narrativa eléctrica, vibrante, rebosante de acción… Todo muy mágico, todo muy Breyfogle.




Muchas veces expresé que me molesta cuando a Batman lo meten en historias con elementos fantásticos o sobrenaturales, sin embargo y repasando el paso de Alan & Norm por Detective, muchas veces mezclaron a Batman con magia (Como en este número) y no solo no me molestó para nada, por el contrario, lo he disfrutado muchísimo. Entonces lo que me molesta no son los elementos fantásticos en Batman, sino como estos son ejecutados. Y tanto eso como todo lo demás, Grant y Breyfogle lo desarrollan maravillosamente y una vez más dejo asentado que los amo profundamente. Gracias por tanto, Maestros!!!

   


“Él literalmente apesta a miedo. Mi carne se tensa al tocarlo. Mi corazón golpea como un martillo.

DETECTIVE COMICS 583 - 621 . Hoy se vuelven a reunir en el Valhalla de los artistas más importantes de Batman, un equipo creativo que fueran...

DETECTIVE COMICS 583 - 621.

Hoy se vuelven a reunir en el Valhalla de los artistas más importantes de Batman, un equipo creativo que fueran los responsables de que nos gusten las historietas del señor de la noche. Alan Grant fallece a los 73 años y queremos imaginar que se reúne con el dibujante Norm Breyfogle, más allá de las fronteras de la vida terrenal. Siendo este un momento idoneo para recordar lo que ambos artistas construyeron para el mito de Batman en la colección de "Detective comics" en los años 80.

Hubo un tiempo que el señor de la noche estaba libre de personajes secundarios, Batifamilia, crossovers y sagas simplonas vendidas como si fuera el santo grial de los comics.

Esa época llego en las paginas de Detective comics entre fines de la década del ochenta y principio de los noventas, cuando a mi parecer nacía de alguna forma un nuevo y definitivo caballero oscuro, con ideas del genial Alan Grant y la pluma de Norm Breyfogle. Un verdadero "dinamic dúo" que al día de hoy esta bastante infravalorado de la memoria colectiva comiquera, opacado injustamente por otros autores actuales del encapotado como Sean Murphy, Scott Snyder y Tom King.

Estos hoy quiero recordar son la primera tanda continuada de este equipo al timón de la serie (mas tarde pasarían al titulo Batman) comprendiendo los números 583 al 621 de detective comics, mas las continuaciones (en algunos casos en las paginas de Batman) con sagas como: fiebre, el rey de las ratas, el miedo, gente de la noche, tulpa, la banda de barro, anarkia, oda a un pingüino, ritos de transición y una pila de historias auto conclusivas que son una verdadera delicia que si no leíste deberías hacerlo.

ALGUNAS PORTADAS QUE SEGURAMENTE RECORDARAS.

Cuando pienso en Batman lo primero que cae a mi mente es la imagen de Jim Aparo y su azulado detective de la noche pero inmediatamente después recuerdo las alucinantes historias de el en solitario en las paginas de detective comics con un Batman mas atlético y ágil donde una sola pagina era una muestra casi animada de sus hazañas.

Estos episodios (la mayoría de ellos) llegaron a mí a la edad de 12-16 años por las ediciones de habla hispana de editorial perfil y ediciones zinco, como mucho de nosotros lectores de aquellos años este fue unos de los primeros Batman que leímos.


Las historias que encaraba esta etapa eran las de un encapotado solitario que buscando justicia, luchaba contra nuevos terrores extraordinarios y los vicios mas bajos de los barrios bajos, como las drogas y las pandillas callejeras por igual, dejándonos historias autonclusivas con miniseries de no mas de 3 números.

Villanos de la talla de Anarquía, Miedo, el ventrílocuo, el espantapájaros y el pingüino, mezclados con historias urbanas y ecologistas en algunos momentos como el comic llamado “basura”, adornan esta etapa que tiene de todo y de lo mejor.

Por el lado gráfico lo que hace Breyfogle que es innovador y totalmente diferente a lo que se veía (y se ve hoy día) en las paginas de Batman, Su anatomía casi caricaturizada de los personajes logra una rápida asimilación de la narrativa gráfica, que junto a usar composiciones de página como partes de un dibujo separa en diferentes viñetas una misma pagina logrando una gran ilustración.

Hoy día puede resultar un dibujante algo inclasificable hasta chocante en algunos aspectos pero los guiones de Alan Grant le vienen como un genial complemento dándonos una de las mejores colecciones jamás echas del encapotado que en aquellos años redefinió el aspecto solitario que tenia tras la muerte de Jason Todd.

Por supuesto que esta dupla, continuo realizando grandes historias (si Ed Perfil me permite usar el titulo) cuando después se pasarían al titulo de "Batman" creando más personajes y sagas memorables. Pero son estas tandas de episodios (que en la biblioteca tengo ensambladas entre comics de Zinco, España) y Perfil, Argentina) la que siempre vienen a mi mente cuando pienso en un Batman definitivo y estos dos autores.

Antes de terminar les dejo un par de enlaces para seguir recordando a Grant & Breyfogle:

El amigo chueco en este post, reseño un reencuentro de esta dupla cuando en el 2011 DC comics saco el "BATMAN RETROACTIVE COMICS 1990s", una historieta que bien podría calzarse en esa continuidad, lamentablemente de un solo episodio.

También el el blog donde guardo notas y publicidades de comics viejos, rescate esta ENTREVISTA que publico Zinco que cuenta como Alan Grant y John Wagner (Otro capo de esta etapa) terminaron siendo reclutados desde Inglaterra por DC para los títulos de Batman.

Descansa en paz Alan Grant, gracias por tantas aventuras.

En 2011 DC Cómics sacó una serie de One Shots llamados “Retroactive” dedicados a Batman, Superman, Wonder Woman, Flash, Green Lantern y JLA ...

En 2011 DC Cómics sacó una serie de One Shots llamados “Retroactive” dedicados a Batman, Superman, Wonder Woman, Flash, Green Lantern y JLA para los que reunieron los equipos creativos más representativos de cada uno de los personajes en las décadas del 70, 80 y 90. Si bien varios de ellos, si no todos, resultaban atractivos, yo estaba empecinado en conseguir el que le dedicaron al Batman de los 90´s, en el que se volvieron a juntar los Maestros Alan Grant y Norm Breyfolge para deleitarnos con una nueva aventura de Batman.


Grant apela a varios de los puntos altos de su paso por Detective Comics y volvemos a ver al ventrílocuo y Scarface, muchos mafiosos, situaciones sobrenaturales y algún espacio para la reflexión filosófica, en este caso, sobre la vida misma. También se esmera en dar lugar a situaciones en las que Breyfogle se pueda lucir con Batman en acción, y volver a regalarnos esas páginas únicas en las que con varias viñetas panorámicas ilustraba una pelea como solo él podía hacerlo.




Un verdadero viaje nostálgico que, a todos los que vivimos aquellos años de la mano de Ediciones Zinco o Editorial Perfil, nos afloja los mocos como pocas cosas. El especial se complemente con la reimpresión del clásico Detective Comics #613, en el que, golpe bajo mediante, Grant y Breyfogle reflexionan sobre la contaminación a causa de los desechos domésticos e industriales.