Mostrando entradas con la etiqueta The Thing. Mostrar todas las entradas

Los Fantastic Four son noticia y para estar a tono hemos leído una miniserie dedicada a la adorable Cosa de ojos azules. “The next big Thing...

Los Fantastic Four son noticia y para estar a tono hemos leído una miniserie dedicada a la adorable Cosa de ojos azules. “The next big Thing” es una miniserie de 6 partes publicada entre enero y junio de 2002, que Panini México recopiló a finales del 2024. Obra de Walter Mosley en guion, mientras que el dibujo está a cargo de Tom Reilly (Quien tal vez sea el hermano perdido de Scarlet Spider?). Como Ben se encuentra entre nuestros personajes preferidos y tenemos cierta adicción a los FF que nos compele a leer algo de ellos con cierta regularidad, lo leímos y pasamos a comentarlo brevemente.

 

Después de unas merecidas vacaciones, Ben vuelve al edificio Baxter y no encuentra a nadie. El resto de la familia está ocupada en otros menesteres alrededor del mundo. Va en busca de Alicia y la encuentra caminando con un caballero. Le da una rabieta de celos que, por accidente, termina con varios autos destrozados y Ben detenido. Una vez recuperada la libertad, Alicia le pide un tiempo y el sobrino favorito de Tía Petunia queda solo y triste en el edificio. De la nada aparece una suerte de hada, que trabaja en una agencia de citas y le propone a Ben aceptar sus servicios.

Al día siguiente tiene una cita arreglada con una bailarina llamada Amarylus y quedan en verse en el teatro donde la dama actúa. Pero el encuentro se ve interrumpido por Brusque (Un hombre con mucha fuerza y una luz mágica gracias a que había tenido un encuentro previo con un ser místico, parecido a la parca, llamado Mot), quien derrota a The Thing y rapta a Amarylus. Aparece un niño misterioso llamado Bobby Spector que guía a Ben hasta una ciudad subterránea donde Brusque se llevó a la muchacha. Se enfrentan nuevamente y Ben gana gracias a un guante de poder que le da el chico.




El trio formado por Ben, Amarylus y Bobby siguen juntos, vuelven a la superficie y son atacados por el campeón del universo (Un primigenio inmortal, último de su raza). Lo vencen y lo llevan al edificio para interrogarlo. Como se niega a responder, Ben y Amarylus se van a intimar en una habitación, mientras Bobby se queda charlando con el Campeón. Convocado por Ben aparece Silver Surfer que se lleva al primigenio y les deja el cinturón transportador de materia que este portaba. Mientras desayunan, el cinturón se activa solo y los lleva a la base de Uatu en el lado azul de la luna. Son abordados por una enorme horda de robots programados para matar, a los que a duras penas logran dejar atrás, para verse frente a frente con El Sin Rostro, Terrax y Berserker. Mientras Ben se mide con este último, Bobby es perseguido por El Sin Rostro y Amarylus por Terrax. Tras vencer con lo justo a Berserker, Ben se desmaya y, al despertar, encuentra a Bobby y Amarylus a su lado que pudieron vencer a sus perseguidores…

Aparece el Dr. Doom y revela que tanto el ejército de robots como el trio de villanos están a sus órdenes, ya que con ellos piensa invadir el reino de la muerte para liberar el alma de su madre. La muerte misma está detrás de todo lo que le viene sucediendo a Ben porque lo eligió su consorte y campeón para que derrote a Doom y, para obligarlo, llevó a Alicia a su reino. The Thing, Bobby, Doom y alguno más unirán fuerzas para invadir el reino de la muerte, liberar a los suyos, derrotar a Mot, la muerte y todos sus ejércitos tratando de no morir en la misión…

 



Esta es una historia que va a las chapas, prácticamente no baja el ritmo en ningún momento, y ese vértigo te lleva a leerla de corrido, en un rato y no detenerte demasiado a pensar en las situaciones que se suceden. Así se pasan por alto algunas escenas medio absurdas como el hada que se le aparece a Ben y no lo sorprende, los celos que tiene, la decisión de Alicia o el nuevo romance que sale de la galera. Pero Mosley propone un viaje a máxima velocidad, lleno de personajes invitados que cumplen su función, acción en cantidades industriales y constantes cambios de escenario. La personalidad de Ben está bien retratada, con esa mezcla de hombre triste y aventurero, galante y violento, un tipo de barrio que recorre el cosmos sin perder de vista de donde viene. A pesar de ser un personaje de fuerza física, lo muelen a palos a lo largo de toda la Historieta y, cómo no se rinde y es muy terco, sigue adelante aunque le podría costar la vida. Sin muchas pretensiones a la hora de ponerse a escribir, Mosley delinea una historia entretenida y atrapante, en la que el lector se sumerge sin notarlo y, a las pocas páginas, ya está metido en una montaña rusa que no para hasta la última página. Mucho más me gustó el dibujo de Tom Reilly, con diseños delicados y muy variados, que parecieran estar basados en observación del mundo que lo rodea, con personas que nos podríamos cruzar por cualquier calle, pero de mucha fuerza expresiva (Incluso con la rocosa cara de Ben). Muy buenas escenas de acción, con un movimiento increíble, y en las peleas los golpes están tan bien plantados que le duelen al lector. Puestas en páginas que oscilan entre lo convencional y lo novedoso y creativo según sea necesario, todo puesto al servicio del guion, para acompañar y resaltar la vertiginosidad propuesta por el guionista.

No es una obra maestra, pero es una miniserie muy bien concebida, disfrutable y que te deja con ganas de más… Nos vemos en la calle Yancy!!

 


 “Nunca me rindo… Y a veces tengo mal carácter.”

Desde su creación en manos de los legendarios Stan Lee & Jack Kirby, el increíble Hulk ha sido el hombre a vencer por casi todos los per...

Desde su creación en manos de los legendarios Stan Lee & Jack Kirby, el increíble Hulk ha sido el hombre a vencer por casi todos los personajes poderosos de la casa de las ideas. El pobre no solo tiene que tolerar la incansable persecución del ejército y de su propia galería de villanos, sino que también tuvo que hacer frente a muchos superhéroes que intentaron detenerlo…

Como sucedió por ejemplo, en la miniserie “Hulk & The Thing: A golpes”, obra de Bruce Jones al guion y el talentoso Jae Lee a cargo del arte. Estos cuatro números fueron reunidos por Panini España en tomo dentro de su “Colección 100% Marvel” y se conseguía muy barato hasta hace poco. Como su título indica, asistimos a uno de los enfrentamientos de superhéroes más recurrente de la editorial y, me animaría a decir, el más clásico de todos…
La historia comienza con Banner tomando café en la cafetería de una pequeña estación de servicio en el medio del desierto norteamericano (Un escenario muy conocido por Hulk) … Llega al lugar la adorable Cosa de ojos azules, quien se sienta junto a él y le pide permiso para hablar con Hulk. Tortazo de piedra mediante, Banner da paso al gigante de jade que, para sorpresa de todos, mantiene la cordura a punto tal de que entabla una charla con el bueno de Ben.
The Thing viene a clarificar el primer encuentro que tuvieron ambos (En el legendario “Fantastic Four #12, donde enfrentaron a The Wrecker), a la vez de que quiere agradecer el haber podido exorcizar el sentimiento de saberse un monstruo… Sentimiento que, si bien tuvo siempre desde aquel vuelo con el que nacieron los 4F, se había incrementado a raíz de una charla que mantuvo con Dr. Doom, mientras este mantenía a los Fantastic Four prisioneros (En alguna aventura previa al FF#12 sobre la que no se precisa demasiado o yo no conseguí ubicar)



Ben tiene pruebas de que él fue el vencedor en aquella oportunidad (Lo que vemos con escenas que se agregan en esta historia para complementar el FF #12), pero sabe que Hulk se encontraba debilitado entonces por el ataque de The Wrecker. Además, y por accidente, descubre en aquella oportunidad que Hulk y Banner son la misma persona y el conocer que un monstruo como Hulk podía ser también un hombre, lo ayudó a entender que su aspecto exterior no define quien es en el interior. Cada tanto se chicanean entre ellos diciendo que uno es más fuerte que el otro y se va crispando el ambiente por lo que cruzan alguna que otra trompada que de a poco va destruyendo el café… Luego vuelven a la charla calmada, lo que hace que Hulk de paso a Bruce, pero como Ben no quiere hablar con Bruce, vuelve a golpearlo para que se transforme otra vez…
Así se suceden todos los números hasta que al final son atacados por el ejército quienes con un arma especial debilitan a The Thing por accidente... Ben sabía que habían encontrado a Hulk, pero les pidió permiso para interceder sin que lo ataquen… Se ve que se cansaron de esperar y dispararon de todos modos. Hulk ataca y repele a los soldados además de tomar esto como una traición de Ben, pero la pelea entre los colosos no finaliza porque, como el sobrino favorito de Tía Petunia esta débil, no sería una pelea justa (Otra vez…) Ambos vuelven a sentarse a la barra y comienzan a charlar nuevamente…



La historia no es una maravilla ni está plagada de buenas ideas… De hecho, excepto por aquel agregado al FF #12 donde Ben descubre la doble identidad de Hulk, es más bien una historia bastante pobre. Se extiende a lo largo de cuatro números de manera un tanto forzada ya que todo podría haber transcurrido en el primero, y en cuanto a la batalla entre ambos, en realidad nunca se concreta del todo y sigue sin haber un ganador, como era de esperarse (Aunque nunca tuve dudas de que, de haber un ganador, ese sería Hulk). Si bien se lee muy rápido, los diálogos entre ambos están bien llevados y hacen que sea una lectura entretenida, aunque como ya hemos dicho, sin sorpresas…
El arte de Jae Lee me suele gustar siempre, lo he disfrutado mucho en obras como Inhumans, Before Watchmen: Ozymandias, Batman & Superman o The Sentry por nombrar algunas. Pero en esta obra no me gustó ni un poco el diseño que hizo de los protagonistas… No se acercan en nada al diseño clásico o más icónico de ambos y están, para mi gusto al menos, por demás humanizados. Al rostro de Hulk le da un leve aire al Frankenstein de Boris Karloff (Como hacía Kirby al principio) lo que me pareció un lindo detalle. Narra la mayor parte de la historieta con viñetas amplias, utilizando todo el ancho de la página en casi toda la obra, lo que le permite un mayor despliegue panorámico cuando lo precisa o hacer zoom a situaciones o gestos puntuales. O sea, tiene un buen dibujo y correcta narración, pero con un diseño de personajes desafortunado…