Antes de que existiera el UCM, Marvel había hecho algo similar durante los 90´s pero con la animación. A finales de 1992 se estrena la serie...

Animaciones de hierro: “Iron Man contra el Mandarín”

Antes de que existiera el UCM, Marvel había hecho algo similar durante los 90´s pero con la animación. A finales de 1992 se estrena la serie animada de “X-MEN” (5 temporadas, 76 episodios) y fue un éxito rotundo. Así fue como, en 1994, llegó a las pantallas “Spiderman” (5 temporadas, 65 episodios). El mundo mutante se sostenía en sí mismo, el equipo de los X-Men estaba reducido a nueve miembros y varios personajes del resto del universo mutante iban apareciendo como invitados (Nightcrawler, Colossus, Psylocke, Cable, Bishop, etc.). En cambio, Spiderman se prestaba a que en su serie aparezcan otros héroes del Universo Marvel, entre los que se contaron Punisher, Dr. Strange, Iron Man, los Fantastic Four, los X-Men, Daredevil y varios más. Con dos triunfos en sus espaldas Marvel decidió ir por más, pero redoblando la apuesta. En lugar de sacar otra serie animada individual, a finales de 1994 estrena “The Marvel Action Hour”, un segmento de una hora donde vieron la luz las series animadas de “Fantastic Four” y Iron Man (con 2 temporadas y 26 episodios cada una de ellas). Además, antes de cada capítulo había una introducción del gran Stan Lee en la que nos contaba algo referente a lo que estábamos por ver. La calidad de la primera temporada de ambas series, tanto en animación como en guion, dejaba mucho que desear. Mejoraron notablemente para la segunda, pero la mayoría de los televidentes ya le habían dado la espalda y “The Marvel Action Hour” fue cancelada. Esto no impidió que Marvel siguiera sacando nuevas series animadas como “The Incredible Hulk” (1996, con 2 temporadas y 21 episodios), “Silver Surfer” (1998, con 13 episodios), “The Avengers: United they stand” (1999, con 13 episodios) o “Spiderman Unlimited” (1999, con 13 episodios).

Por supuesto, toda esta movida trajo asociada toneladas de merchandising con juguetes, álbumes de figuritas, golosinas, útiles escolares y un largo etcétera. Los cómics no quedaron afuera y tanto X-Men como Spiderman fueron los primeros en ver sus aventuras animadas adaptadas a las viñetas. En ambos casos, tuvieron un primer volumen (de 30 entregas para los mutantes y de 16 para el amigable vecino) con un estilo bastante ochentero, con muchas viñetas por páginas, entintados muy marcados y diseños detallados. Alguien en Marvel pensó que ese estilo no era muy amigable para lo pequeños que se acercaban a estas revistas atraídos por la tele, por lo que ambos títulos fueron cancelados y reemplazados por un segundo volumen donde el estilo era bastante más cartoon, con dibujos grandes y simples, pocas viñetas y mucho más enfoque en la acción. Tras 16 entregas, ambas colecciones fueron canceladas otra vez. Pero antes de que eso ocurra, los protagonistas de la Marvel Action Hour gozaron de sus respectivas adaptaciones, con 8 entregas para cada uno. Hemos leído los dos tomos publicados en 1998 por Cómics Forum englobados bajo el título “Iron Man contra el Mandarín”, que recopilan los comics que adaptaron la serie de Iron Man y, como es costumbre, los vamos a comentar.

 


La serie animada del Hombre de Hierro era una suerte de reinterpretación de título “Force Works”, porque Iron Man estaba acompañado por War Machine, U.S.Agent, Scarlet Witch, Hawkeye, Spiderwoman y Century. Sin embargo, solían adaptar sagas del cómic de Iron Man, por lo que, en la mayoría de los casos, el resto de los héroes eran accesorios o tenían roles muy menores, excepto Rhodey que hacía las veces de sidekick.


Los villanos estaban liderados por el Mandarín (A quien en la serie animada le pusieron la piel verde…) y sus secuaces eran Modok, Dreadknight, Blizzard, Blacklash, Grey Gargoyle, Whirlwind, Living Laser e Hypnotia, villana creada para la serie animada. Además, el Mandarín contaba con la ferocidad de Fin Fang Foom y la ambición de Justin Hammer para derrocar a su rival Tony Stark.

Los primeros números son autoconclusivos y tenemos a un Tony Star con la columna lesionada que está en rehabilitación y arriesga su salud al ponerse la armadura. Por supuesto, la doble identidad es secreta y Iron Man cumple el rol de guardaespaldas de Tony. Así detienen a unos marinos convertidos en un ejército zombi por el Mandarín, Iron Man se enfrenta a un dominado War Machine, detienen el avance de “Último, el destructor” y recuperan el “Segador Siniestro”, un avión de última generación diseñado por Empresas Stark, que estaba en manos del Mandarín gracias a la ayuda del Camaleón (El clásico enemigo de Spiderman).

Del número 5 al 7 se desarrolla una trilogía que es lo más interesante de la presente colección. En la primera parte, Iron Man, que había quedado mal parado ante al gobierno por haber perdido al “Segador Siniestro”, intenta recomponer relaciones aceptando un encargo para revisar un brote de energía que se dio en China, donde desapareció una delegación enviada previamente. En su camino al destino señalado, Iron Man recuerda su origen y el nacimiento de la rivalidad con el Mandarín. En el siguiente capítulo es el Mandarín quien reapasa su origen como un importante político chino que cae en desgracia por obra de Stark, para luego resurgir como un líder criminal. En la última entrega se da el enfrentamiento entre los rivales con Fin Fang Foom complicando las cosas y la oportuna aparición de Force Works para dar una mano.

La colección cierra con otro autoconclusivo en el que una misión minera espacial organizada por la empresa de Tony tiene que superar las dificultades que proponen sus enemigos.

 


Tanto en la serie animada como en la presente colección, Iron Man hace gala de la armadura estrenada en el #300 de su colección, con un diseño bien noventero que la convierte en una de mis armaduras favoritas.

Son muchos los autores involucrados porque los equipos creativos cambian durante la primera mitad del volumen. Erin Fein guioniza las primeras tres entregas acompañado por Anthony Williams en los dos primeros números y Dario Carrasco en el tercero. Barry Dutter y Yancy Labat realizan el cuarto número, para dar paso al regreso de Williams que se queda al frente de la parte gráfica del número 5 al último. También vuelve Fein para la trilogía de los orígenes, mientras que Dean Davis se encarga del argumento de la última entrega.




El resultado es bastante dispar, con dibujos muy noventeros, algunos cumplidores y otros regulares, pero que en todos los casos logran su objetivo. Casi siempre los guiones son simplificaciones de historias aparecidas originalmente en la colección regular de Iron Man, adaptados para la tele y de la tele, readaptados al cómic. Termina quedando muy por debajo de su colección hermana dedicada a los Fantastic Four, la que contó con guiones de Joey Cavalieri y dibujos del gran Quique Alcatena (Y que fue oportunamente comentada por nuestro hermano Ted por acá: https://historias-en-vinetas.blogspot.com/2022/05/los-4f-de-quique-marvel-action-hour-los.html). A pesar de que ni la animación ni su adaptación al cómic eran un desborde de originalidad o calidad, aquellos años de un universo Marvel compartido en la pantalla chica, quedaron grabados en los corazones de toda una generación!

  




 “Cuando el industrial multimillonario Tony Stark se pone su armadura solar se convierte en la mayor máquina de combate del mundo y en la estrella televisiva de la Hora Marvel. ¡Estas son las aventuras en televisión de la mayor máquina de combate de Marvel! Stan Lee presenta… Iron Man.”


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