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Norma Editorial, dentro de su extenso, variado y seductor catálogo, tiene una colección de cuarenta tomos dedicado al genero negro, llamada ...

Norma Editorial, dentro de su extenso, variado y seductor catálogo, tiene una colección de cuarenta tomos dedicado al genero negro, llamada “Cómic Noir”. En sus páginas se pudieron ver títulos como “Queen & Country” de Rucka y varios dibujantes, “Chicanos” de Trillo & Risso, o “El cuervo” de Lax, entre otras cosas. Un reducido puñado de esa colección llegó a verse entre los saldos de calle Corrientes y alrededores y, en alguna oportunidad que ya no recuerdo, me hice con dos de ellos, los que acabamos de leer y pasamos a comentar escuetamente.

 

Philip Marlowe: Los problemas son mi negocio


 

Philip Marlowe es un detective creado por Raymond Chandler, uno de los padres del género negro junto a Carroll John Daly y Dashiel Hammett (Hablamos brevemente sobre ellos y el nacimiento del género con motivo de una lectura de “Dick Tracy” en un “podcast varieté” grabado con los amigos de Archivo de Cómics y que dejamos por acá: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/pfbid0sP5Gd5vE75ttp1dqXPEhi6jPuWpM5n2r5MeQzkg4N6Extg8HPK2rFBggg9ihcJnml). La popularidad que obtuvo Marlowe en la literatura propició su paso al celuloide donde Humphrey Bogart le dio vida y, más tarde, a las viñetas. El presente tomo trae dos historias breves realizadas por distintos equipos creativos adaptando relatos de Chandler. El primero de ellos se llama “El lápiz” y es obra de Jeróme Charyn en guiones con dibujos de David Lloyd. Un tipo es amenazado a muerte por la mafia y busca la ayuda de Marlowe para salir con vida de la ciudad, Philip acepta el caso, pero de a poco descubrirá que todo es un engaño para cargarle a él mismo un muerto.

El segundo relato es el que da nombre al libro, adaptado por James Rose e ilustrado por Lee Moyer y el Maestro Alfredo Alcalá, en el que Marlowe es contratado para separar a una rica y joven heredera de un enamorado que podría disponer de su fortuna en caso de que contraigan matrimonio. Intrigas, terceros en discordia, intereses creados y asesinatos en la vía pública entorpecerán el camino del detective antes de que pueda aclarar el caso.

No había leído ninguno de los relatos originales de Chandler, por lo que no puedo evaluar la calidad de la adaptación, sin embargo, funcionan perfectamente como Historieta, al punto que parecen haber sido creadas expresamente para este medio. En ambos casos el misterio es atrapante y su desarrollo pausado y con pistas que lo van desentrañando en cuotas, hace que la lectura cautive rápidamente. Las características de Marlowe impuestas por su creador también se respetan, por lo que tiene facilidad para seducir damas, aparenta ser un hombre duro y reacio, pero en realidad es honesto y de buen corazón.




David Lloyd es lo mejor del libro y, fiel a su estilo, no permite que el guionista utilice globos de pensamiento o recuadros de texto. Solo diálogos y el resto se cuenta con la narrativa gráfica, para la que tampoco utiliza onomatopeyas o líneas cinéticas (Las que reemplaza hábilmente por el entorno al objeto o persona en movimiento). Utiliza una suerte de carbonilla para los sombreados, también recurrente en su trabajo, que crea climas oscuros y opresivos, geniales para el relato en cuestión.

También es correcto el trabajo realizado por Lee Meyer, embellecido por las inigualables tintas de Alcalá. Expresiones y diseños un poco más exagerados, pero funcionales y armoniosos con el guion, lo que redondea en un buen complemento para el libro.

 

John Law Detective


 

En varias entrevistas el Maestro Will Eisner contó que, originalmente, el estaba trabajando en un detective para sindicarlo, pero que el editor le pidió cambiarlo por algo cercano a un superhéroe respondiendo a la moda del momento. En lugar de crear algo nuevo, Eisner le dibujó a su detective un antifaz, un par de guantes y le inventó un origen misterioso dando a luz a The Spirit (Sobre el que también hablamos largo y tendido por acá: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/pfbid02yniSqYP7v2skP86EmxSfm5sgXpvRbA5KU7XcXbhzqi846e7HbQHDeBhGYpCoixu6l). Resulta que ese detective era John Law, sobre quien ya había realizado tres historias breves (En una de ellas hizo su primera aparición la femme fatale Sand Saref, originalmente llamada Sand Blue, y todas fueron redibujadas y publicadas como historias de “The Spirit”), y fueron recopiladas por Kitchen Sink. Algunos años después, Gary Chaloner realiza una nueva historia de John Law, con la bendición de Eisner y de la mano de IDW.

Todas estas historias fueron publicadas en el presente tomo de Norma que termina siendo una suerte de integral para John Law. Arranca con el estreno, en el que John persigue a unos criminales que robaron el cráneo de ópalo, un objeto de culto que, se supone, acarrea una maldición para su portador, para después pasar a resolver el secuestro de Brenda Banks, una acaudalada estrella de cine, quien años atrás viviera un romance con John, con la ayuda de un místico llamado Mr. Mystic, del que Law desconfía.

Esta Historieta se divide en dos partes y tiene un ritmo frenético, con pocos espacios de remanso. Muy entretenida y bien dibujada por Chaloner que, si bien no imita en ningún momento el trazo de Eisner, si lo intenta desde la narrativa y las puestas en página, logrando una mezcla entre homenaje y novedad que le suma mucho al resultado final.




El complemento son las tres historietas originales de Eisner, arrancando con Sand Saref, en la que se narra la infancia en común entre Sand y John, y como cada uno tomó distintos caminos al crecer, con John volviéndose policía y Sand una reconocida criminal. Sigue con “Nubbin, el limpiabotas y el extraño y terrible caso del medio muerto Sr. Lox”. Nubbin era otro personaje al que Eisner hubiese querido sindicar como protagonista de su propia serie, pero no resultó y acabó protagonizando esta Historieta de Joh Law en la que, con la ayuda de un espíritu, logra detener al criminal responsable de asesinar al Sr. Lox. Cierra con “Ratt Gutt”, nombre de un criminal que siempre salía libre de culpa y cargo, admirado por los niños y escudado por la mafia, que verá su suerte terminar al cruzar su camino con Nubbin y John Law.

El trabajo de Eisner está a la altura de su Spirit, tal vez más cercano al de los primeros años después de la guerra, cuando retoma al personaje tras prestar servicio. Narrativa impecable, notable plasticidad en sus dibujos y la clásica exageración expresiva que usaba constantemente. Hermoso!

Y hasta acá por hoy, pero volveremos ni bien podamos salir de prisión…       

 


 “Tienes una lista. Tachas un nombre con el lápiz. Y puede decirse que ese tipo ya está muerto.”

Últimamente Masters of the Universe (MOTU de acá en más) ha vuelto a estar en boca de todos debido a una nueva serie de animación que estren...

Últimamente Masters of the Universe (MOTU de acá en más) ha vuelto a estar en boca de todos debido a una nueva serie de animación que estrenó Netflix recientemente, llamada “Masters of the Universe: Revelations”. Muchísimo se ha dicho y escrito sobre esta serie, por lo que no vamos a reparar en la misma, solo diremos que la vimos y no nos gustó demasiado. Para sacarnos el mal sabor de boca que nos dejaron esos capítulos, nos pusimos a revolver la pila de lectura pendiente, ya que recordaba haber conseguido hace algún tiempo la primera miniserie de tres partes publicada por DC sobre MOTU, allá atrás en el tiempo, sobre finales de 1982. En ese entonces, la leyenda motu se reducía a los juguetes y los mini cómics que traían cada uno de ellos (Los que hace bastante tiempo releímos en la hermosa edición en libro que hiciera Dark Horse y que comentamos por acá: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/211810829439793 ), aún no se había estrenado la serie de Filmation y todo el edulcoramiento que trajo consigo no afecta a estas historietas.

La primera aparición MOTU de la mano de DC Cómics, se dio en la cabecera “DC Comics Presents”, que era un título protagonizado por Superman en el que hacía team-up con otro héroe de la casa en cada entrega. En el número 47 de la colección publicado en Octubre del 82, se abre un portal entre Metropolis y Eternia por obra de la magia de Skeletor al atacar el Castillo Grayskull. Superman lo atraviesa y enfrenta a Skeletor y Beast-Man, pero sucumbe a la magia del Dios de la destrucción escapando a duras penas. Se encuentra con He-Man, aúnan fuerzas y se disponen a defender el castillo, pero nuevamente Superman cae en poder de Skeletor, quien lo domina y obliga a enfrentarse con el campeón de Eternia. Superman vence a He-Man, pero logra zafarse del control de Skeletor, vencer a los villanos y volver a Metropolis prometiéndole a He-Man que puede llamarlo cada vez que lo necesite.
Con guion de Paul Kupperberg y dibujos de Curt Swan, la historia resulta breve, directa y poco original, pero cumple en su función de introducir el mundo MOTU al público lector de la época. La recepción fue mejor de lo esperada y al mes siguiente el mismo equipo creativo realiza una breve historia de 16 páginas llamada “Fate is the Killer”, que se incluyó en varios títulos de la editorial como un insert que iba de regalo. En esta oportunidad, Skeletor intenta juntar ambas mitades de la espada del poder para poder acceder al castillo Grayskull. Ordena a Mer-Man que busque una mitad de esta en las profundidades del Mar Oscuro, donde hay otra brecha entre la Tierra y Eternia por la que Superman vuelve a pasar. Nuevamente aúna esfuerzos con He-Man para evitar que Skeletor se haga con ambas mitades de la espada, incluso a costa de una profecía de anunciaba la muerte de He-Man si enfrentaba a su eterno rival. Finalmente, He-Man evita la muerte y Skeletor es consumido por la espada y desaparece.



Kupperberg comienza a mostrarse cada vez más cómodo con Eternia y los Masters, presenta a Adam y lo muestra como un príncipe despreocupado, que vive de joda rodeado de bellas mujeres para salvaguardar su identidad secreta (Así cualquiera…). También comienza a multiplicar el elenco y se suman Randor, Marlene, Teela y Soreceress entre otros personajes. Por su parte, Swan se florea con la solvencia que lo caracteriza, aunque dibuja a los personajes MOTU con algunas diferencias, como si para llevar a cabo estos números apenas le hubieran mostrado los juguetes brevemente, o alguna de esas guías de diseño que ni Mattel tenía definidas del todo.
Como era de esperarse, en Diciembre del 82 sale a la venta el primer número de una miniserie de tres partes, enteramente dedicada a MOTU. En esta historia, Skeletor rapta a Sorceress y obliga a He-Man a trabajar para él, con la vida de la hechicera bajo amenaza. Lo envía a buscar tres talismanes por todo Eternia, los que le darían acceso a la espada del poder, el castillo de Grayskull, sus secretos y el poder de dominar Eternia. Busca el primer talismán en el palacio real, donde encuentra ayuda de Teela, Man-At-Arms y Tarrak, el hechicero de la corte (A este personaje no lo tenía mapeado…). A pesar de no encontrar el talismán, los héroes se enteran de un ataque sobre las montañas más altas de Eternia, donde Stratos y su pueblo eran asediados por demonios y hombres bestias. Corren en su ayuda y, tras derrotar a los engendros, He-Man se hace con el talismán que estaba en poder de Stratos.
En el segundo capítulo, He-Man y Battle-Cat se dirigen a las junglas de Eternia en busca del segundo talismán. Allí se encuentran con Ceril y su pueblo, viejos aliados de He-Man. Ceril le facilita el acceso al segundo talismán, pero nuevamente son atacados por una horda de demonios que surgen de la nada. Los vencen y, al acceder al amuleto, He-Man y Battle-Cat desaparecen.
Por su parte, Teela, Man-At-Arms y Stratos viajan a las profundidades del mar, donde se enfrentan a Mer-Man y sus aliados en busca del último amuleto. Al dar con él, también desaparecen. Todos vuelven a materializarse en un extraño espacio fantástico, donde son interceptados por Skeletor, quien revela no tener nada que ver con los demonios a los que han tenido que enfrentarse, por lo que deducen que alguien más intentó oponerse a la búsqueda realizada por los campeones de Eternia. Una nueva manada de demonios los ataca, pero esta vez son asistidos por la oportuna ayuda de Zodac, el viajero de los senderos espaciales, que los rescata de ese plano en que se encontraban.
En el último capítulo, Zodac dirige a los héroes a la batalla final. Se revela que el hechicero Damon (Otro personaje del que no tenía noticias), fue el responsable de los constantes problemas que tuvieron que enfrentar. El sabía de los planes de Skeletor e intentó detener a los héroes para que no logren su cometido y poder hacerse con el poder de dominar Eternia. Skeletor enfrenta a Damon y la batalla los lleva al interior del castillo Grayskull. Mientras Zodac se encarga convocar al halcón Zoar para que libere a Sorceress, los héroes entran al castillo para detener a los villanos de una vez por todas…



Como estás historias se escribieron antes de que se estrenara la serie de animación de Filmation, la mitología de los personajes es la misma que se había conocido a través de los mini cómics que venían con los juguetes. Los poderes de He-Man provenían de su célebre pechera, la que le había otorgado Sorceress (Quien tenía el diseño original, muy similar al de Teela pero con la pechera en forma de serpiente, lejos del traje de halcón del dibujo animado), y no había transformación mágica, si no que Adam y Cringer iban a la “Cueva del poder” para asumir sus alter egos. He-Man no tenía espada y sus armas eran hacha y escudo. Skeletor era un ser proveniente de otra dimensión, que ya había conquistado y destruido varios mundos, y ahora estaba obsesionado con Eternia. La espada del poder había sido dividida en dos, una mitad estaba en poder de Skeletor mientras que la otra permanecía oculta, y quien juntara ambas partes podría acceder al castillo Grayskull y obtener el poder suficiente para conquistar Eternia. Los personajes que existen en este universo están limitados a la primera y segunda wave de juguetes lanzados al mercado por Mattel, por lo que muchos de los que se hicieron famosos con el tiempo, todavía brillaban por su ausencia.
La tarea realizada por Kupperberg continúa en buen nivel, aunque muy restringida por la leyenda MOTU creada hasta el momento, sin intentar expandirla demasiado y, cuando lo hace, los personajes que introduce no cuajan del todo con el estilo de este universo. Pero en estos tres números propone una buena cruzada para He-Man y sus aliados, a los que hacer recorrer escenarios variados y pintorescos, con grandes dosis de aventuras fantásticas y respetando siempre la principal característica MOTU, aquella que la distinguió y la hizo perdurar en el tiempo, que es esa combinación única entre espada y brujería mezclada con ciencia ficción, entre elementos medievales y tecnología futurística.


En los lápices, Curt Swan es relevado en esta oportunidad por el legendario George Tuska y el resultado obtenido en los tres números es bastante dispar, lo que está estrechamente relacionado con los artistas encargados del entintado. En líneas generales, Tuska hace un muy buen trabajo recreando el mundo de He-Man y se luce al dar vida a los distintos escenarios en que se desarrolla la historia. Dibuja un montón de splash pages memorables y sus gráficos rebosan con acción y dinamismo. Pero, al igual que comentábamos anteriormente sobre Swan, tiene varias imperfecciones a la hora de trasladar estos personajes a la página, imperfecciones fruto del desconocimiento de estos y de cubrir esa falta de información improvisando. En el primer número no se nota prácticamente nada de esto, porque el entintado estuvo a carga del Maestro Alfredo Alcalá, y Alcalá es sinónimo MOTU. Él fue el encargado de ilustrar los primeros mini cómics que acompañaron a los juguetes y le dio a He-Man esa impronta tan cercana al barbarismo de Conan (En cuyas revistas el filipino trabajo mucho tiempo), y creó en esas páginas todo un imaginario fantástico que, a quienes leímos esas historietas en la infancia, nos quedó grabado para siempre en el corazón. Alcalá tapa bastante el dibujo de Tuska, corrige todas las imperfecciones y les da a estas páginas todo el aire MOTU que tenían aquellos primeros mini cómics.
Si bien en el segundo número también está acreditado Alcalá como entintador, se nota que no todas las páginas fueron entintadas por él, y casi me animo a afirmar que algunas fueron obra de Klaus Janson, quien solo figura como entintador de portada. En la tercera entrega, las tintas corren por cuenta de Rodin Rodriguez que, si bien logra un resultado general de bueno para arriba, tiene la misma falta de conocimiento en los detalles de Swan y Tuska. De todos modos, son detalles que tranquilamente se pueden pasar por alto y disfrutar de la historieta.
Y ahora sí, después de leer estas páginas llenas de músculos, hombres semi desnudos, mujeres sensuales y rebosantes de testosterona por todas partes, puedo olvidar la serie de Netflix habiendo recuperado el gusto por el MOTU clásico!



- “He-Man… Battle-Cat… Man-At-Arms… Teela… Stratos… Se cuentan entre los héroes más poderosos de un mundo donde la ciencia y la magia se fusionaron para crear héroes y villanos inimaginables para nosotros. Ellos son los… Amos del Universo.”

Tuve un fantástico viaje a los años más felices de la infancia leyendo este tremendo ladrillo editado por Dark Horse en el año 2015. “He-Man...

Tuve un fantástico viaje a los años más felices de la infancia leyendo este tremendo ladrillo editado por Dark Horse en el año 2015. “He-Man and the Masters of the Universe – Minicomic Collection” es un hermoso libro tapa dura, de más de 1200 páginas que recopila todos los minicomics editados por Mattel para acompañar a los muñecos de la línea de He-Man de los años 80´s. Pero eso no es todo, trae también los minicomics (Vamos a usar bastante esta palabra, así que paciencia porfa…) que salían con las muñecas de la línea She-Ra, Princess of Power, los cuatro que editaron cerca del 89 con las figuras de “The new adventures of He-Man” (He-Man en el espacio… WTF?), las dos historietas que salieron con la nueva serie animada del 2002 (Una de ellas era inédita), y los tres primeros minicomics (Otra vez esa palabrita…) que salieron con la nueva colección de figuras Classics que sacó a la venta Mattel. Además, un montón de entrevistas con muchas de las personas involucradas en la producción de estas historietas, notas complementarias y, como frutilla del postre, un minicomic inédito de la línea original, que llegó a escribirse y dibujarse, pero nunca a colorearse (Creo que después que salió a la luz en este libro, los fanas de Masters of the Universe -MOTU de aquí en más- lo colorearon y editaron), más un guion, inédito también, que ni llegó a ser dibujado.

Entre los artistas que colaboraron en estas historietas, figuran algunos nombres que con el tiempo irían ganando adeptos. Entre ellos están Alfredo Alcalá, Bruce Timm (Debutando como profesional), Robert Kirkman, Mark Texeira, Errol McCarthy, Stan Sakai (A quien increíblemente solo utilizaron como letrista), Steven Grant, etc.




Masters of the Universe:
En los 80´s yo era un niño y amaba a He-Man. Conocí los juguetes y los minicomics junto con la serie animada. A los 5 o 6 años estas fueron mis primeras historietas, con las que aprendí a leer, y a las que he releído infinitas veces (Y muy probablemente, las culpables de que nunca haya dejado de leer). Los primeros cuatro números están dibujados por el filipino Alfredo Alcalá, y todo lo que está bien en MOTU ya estaba en estos episodios. He-Man es un bárbaro a lo Conan (Pero rubio, así les cae mejor a los norteamericanos), no tiene identidad secreta ni espada del poder. La pechera le da su prodigiosa fuerza y sus armas son hacha y escudo. Por otra parte, Skeletor proviene de otra dimensión donde todos los seres son iguales a él, y posee la mitad de la espada del poder (Los muñecos tanto de He-Man como Skeletor traían, entre sus armas, media espada que se ensamblaban entre sí). La tarea que le encomienda a He-Man la hechicera Sorceress (No la misma que aparece en la serie animada, en estas historias tenía el mismo diseño que Teela, pero con piel verde), es evitar que Skeletor consiga la otra mitad de la espada, ya que con ambas partes podría abrir el Castillo de Grayskull y acceder a todos sus misterios y poderes con los cuales podría dominar Eternia. A lo largo de los episodios, se irán presentando más personajes, tanto de un bando como del otro (O primero de un bando y después del otro en algunos casos. Stratos aparece como villano, pero luego Mattel decide ponerlo del lado de los buenos. Algo similar ocurre con Zodak). Beast-Man, Man-At-Arms, Teela, Mer-Man, Battle Cat, y algunos vehículos se introducen en estas páginas.




El Dibujo de Alcalá es tremendo, He-Man parece invencible haciendo honor al muñeco, el rostro de Skeletor provoca miedo, Beast-Man es un enorme y aterrador mono rojo, y tanto Teela como Sorceress lucen bellísimas en la pluma del filipino. Estos primeros libros no tienen formato de historieta, sino que es un texto a pie de página acompañado de una imagen grande que describe parte de lo enunciado. Esto le da al dibujo de Alcalá mayor espectacularidad aún. Aquello que le dio enorme fama a MOTU nace en estos episodios, una imagen fuerte e impactante, el concepto del poder y la mezcla entre barbarismo, tecnología futurística, magia, espada y hechicería.
Luego aparece Filmation. Mattel quería hacer crecer las ganancias que generaba la línea y contacta a la mencionada productora de series animadas y live action, famosa por realizar episodios de los superhéroes DC, Blackstar, Shazam y Ghostbusters entre otros. Y Filmation edulcora bastante la cosa… Primero mete el tema de la identidad secreta, donde un tipo débil a través de una palabra mágica (Frase en este caso) se vuelve un ser muy poderoso (A lo Shazam), y personajes de corte muy infantil como Cringer (Alter ego de Battle Cat) y Orko. Además, las personalidades de algunos de ellos se vuelven humorísticas o directamente ridículas como Beast Man, el Príncipe Adam e incluso Skeletor (Nunca fui muy fan de la serie animada de He-Man y mucho menos en comparación con las historietas que comentábamos antes, sepan disculpar). Algo de todo esto, se vuelca en los minicomics. A partir de la quinta entrega ya tiene el formato de historieta (Es decir, viñetas y narración secuencial) pero siguen manteniendo un gran nivel con el aporte gráfico de Mark Texeira. Se continuan presentando personajes (Ram-Man, Man-E-Faces, etc…) y con el tiempo, aparecen también los Reyes de Eternia (Randor y Marlene), el príncipe Adam, el diseño de Sorceress de Filmation y tratan de unificar conceptos con la serie de animación. Vuelve a los dibujos Alcalá a partir del decimotercer minicomic y aquí se producen algunos de mis favotiros como “Dragon´s Gift” y “Masks of Power”. Despues el nivel de las entregas suele variar, con algunos que son realmente muy flojos hasta la aparición de Bruce Timm sobre las últimas historietas. Timm, con un estilo en desarrollo, logra algunas de las mejores viñetas de las últimas tandas de muñecos.
Para que puedan coexistir las dos versiones de He-Man (Es decir, el de las primeras cuatro entregas donde era un bárbaro sin espada ni identidad secreta y el posterior que se emparenta con la serie animada) el canon dice que el primero era un antecesor llamado Oo-Larr, más conocido como el He-Man de la jungla (¿). Cómo este antecesor convive con Teela y Man-At-Arms entre otros, es un misterio para mí… De todos modos, el He-Man bárbaro es mi preferido y lo será siempre…




Los minicomics de la primer línea de juguetes se llevan más de 800 páginas del libro y terminan con “The powers of Grayskull” la que anuncian como primer entrega de una saga de tres partes, que lamentablemente nunca tuvo continuación… Y así termina la leyenda de las primeras historietas MOTU.
She-Ra, Princess of Power:




Los juguetes MOTU estaban vendiendo mucho más que las Barbies, que siempre fueron el caballito de batalla de Mattel. Entonces, los cerebros de la compañía deciden hacer un híbrido entre ambas líneas y nace Adora, la famosa hermana del Príncipe Adam, identidad secreta de la Princesa del poder. Por supuesto, esta línea también incluía los famosos minicomics. Los primeros, tenían formato de historieta tradicional y narran la historia de cómo Adora es secuestrada por Hordak, ya de adulta se reencuentra con su hermano, asume la identidad de She-Ra y se erige como defensora de Etheria. Por alguna razón, pensaron que este estilo tan emparentado con las historietas MOTU, no sería del agrado de las niñas. A partir de la sexta entrega abandonan el formato de historieta y pasan a asemejarse a un libro de cuentos, con recuadro de texto e ilustración a toda página y de tanto en tanto mechaban alguna viñeta. En líneas generales el nivel de estas revistas es de malo a lamentable, sobre todo por los mensajes que dejaban a las nenas de los 80´s. Leyendo She-Ra se aprende que es feo ser viejo, que es malo ser feo, que todo le va mucho mejor a la gente linda y que a lo diferente es mejor dejarlo de lado, ignorarlo y, si fuera posible, esconderlo. El punto álgido de lo espantoso, es un catálogo de vestuarios llamado “Fantastic Fashions” en el que She-Ra luce los diferentes atuendos (A la venta en su juguetería más cercana) con los que defiende a Etheria del horror que causa Catra, que es la única villana de estas historietas… Hay quien supone que la aparición de la He-Man para nenas fue el comienzo del fin para MOTU, pero me suena a un poco exagerado. Lo cierto es que este apartado del libro lo podes saltear que no te perdés nada.




He-Man, The New Adventures:
A finales de los 80´s Mattel decide relanzar la franquicia de He-Man con una nueva serie animada. La misma transcurre en el futuro donde un grupo de Guardianes Galácticos viajan en el tiempo en busca de He-Man para que los ayude a defender al sistema Tri-Solar. La serie animada y su línea de figuras no gozan del favor del público por lo que no duran demasiado. Sin embargo, con estos juguetes se editaron cuatro historietas que están bastante bien. La historia se sucede del primer al cuarto minicomic (Lo que es una novedad ya que los anteriores eran todos auto conclusivos) y cuenta la historia del paso de He-Man desde Eternia al futuro sistema Tri-Solar, de cómo Sorceress lo acompaña fusionada con la nave y de cómo Skeletor se infiltra en la misma y también se ve transportado al futuro donde, con la tecnología disponible, se hace un upgrade en el que se mezcla con partes biónicas. Se sientan las bases de lo que la serie proponía con He-Man a cargo de los Guardianes Galácticos y Skeletor como líder de los Evil Mutants (Los villanos del futuro). Los tres primeros están dibujados por Errol McCarthy y el cuarto por un Bruce Timm con un estilo mucho más desarrollado y similar al que veríamos en las series animadas del universo DC, por lo que la parte gráfica de estas historietas es muy, muy buena.




Masters of the Universe 2002:
Recién comenzado el presente milenio He-Man vuelve a aparecer en las pantallas con una nueva serie animada que, a mi criterio, tenía las dosis justas de respeto por el pasado e innovación. Esta serie viene a contar de cero la historia de Randor, Skeletor (AKA Keldor), Adam y los demás con capítulos que se continúan de uno a otro creando sagas largas, que luego se editaron en DVD como largometrajes. Aparentemente los millennials no estaban interesados en MOTU, por lo que la serie se cancela tras la segunda temporada. Por supuesto, Mattel saca toda una nueva línea de figuras con los nuevos diseños de personajes, y el gran faltante de estos juguetes fue el minicomic. Para alivianar la ausencia, planean sacar dos two-packs que incluyan historietas. El primero sale a la venta y el segundo queda en gateras y nunca ve la luz… Hasta la edición de este libro que trae ambos. Las historietas son introductorias a los personajes y sus historias, sus conflictos con los villanos y poco más. Bastante bien dibujadas por los artistas Emiliano Santalucía y Kevin Sharpe. Como llamativo, el primer minicomic tiene portada ilustrada por Neal Adams, bastanta mala por cierto…



Masters of the Universe Classics:
Finalmente, Mattel decide dejar de intentar captar público nuevo con estrenos de series animadas y se enfoca en los fans MOTU de larga data, aquellos que acompañan la franquicia desde el comienzo y saca una línea de figuras con gran nivel de detalle muchos puntos de articulación y que repasa todas las etapas de la saga. Muchos minicomics se editaron con estos muñecos, pero el libro solo trae los tres primeros. Aquí participan artistas que son también fanas MOTU y eso se nota. Estas tres historietas repasan toda la saga de He-Man desde los tiempos de Preternia hasta el presente y hace un guiño al futuro. Aparecen una enorme cantidad de personajes y hay varias páginas dobles con unas batallas realmente memorables ilustradas por Wellinton Alves. Retoma la saga “The Powers of Grayskull” que quedara inconclusa en la serie original, la expande y completa. Un broche de oro.
Y como ya me extendí más de lo acostumbrado, acá me despido. Este libro se consigue bastante fácilmente y ECC lo está editando en español dividido en tres tomos. Así que el que quiere revivir sus aventuras por Eternia, que no lo deje pasar…




Ya tengo el podeeeerrrr!!!!!!!!!!!