Nos dimos un tremendo festín visual gracias a la magia del inolvidable Maestro Juan Giménez dando vida a los guiones de otro Maestro, Ricard...

Nos dimos un tremendo festín visual gracias a la magia del inolvidable Maestro Juan Giménez dando vida a los guiones de otro Maestro, Ricardo “el loco” Barreriro, porque leímos “La estrella negra”. Publicada originalmente para el mercado francés en 1980, esta Historieta tuvo su edición nacional de la mano de Doedytores allá por Abril de 1993. Como es costumbre, pasamos al comentario de rigor.

 

Después de encontrar suficiente Osmoviun en un asteroide como para volverse millonario, un astrominero llamado Braxtor es atraído por la gravedad de una estrella negra y, debido al enorme peso que transportaba, no pudo liberarse de la atracción. Apenas consigue manipular el carguero espacial para no ser aplastado por la presión y aterrizar sobre un planeta en el interior del agujero negro, donde encuentra un cementerio de cientos de cosmonaves estrelladas. Ocasionalmente, caía sobre el planeta una tormenta radioactiva que convertía en zombis a los cadáveres de las distintas tripulaciones, pero estas tormentas eran breves y, una vez terminadas, los cuerpos volvían a la inactividad. Por no contar con la protección adecuada, la radioactividad afecta a Braxtor, quien de todos modos consigue escapar dejando su carga atrás.




La historia arranca cuando Braxtor comienza a reclutar una tripulación que lo acompañe de nuevo al interior de la estrella para robar la avanzada tecnología de las naves que vio allí. Para la misión necesita a un especialista en supervivencia, un androide de combate y un piloto experimentado. Después de analizar varios candidatos en un cerebro electrónico, el primer puesto es ofrecido al joven Speed, un muchacho que sobrevivía cometiendo hurtos. Este propone a Vran, un androide fallido y con conciencia, pero muy efectivo con quien ya había trabajado anteriormente. Por último, van en busca del mejor piloto del planeta, pero su avanzada edad lo forzó al retiro. Sin embargo, este propone para la misión a su hija Nadia, que fue entrenada por él mismo. A pesar de las reticencias de Speed, la joven se une a la misión y parten rumbo a la estrella negra. En el espacio durante el viaje, sortean diversos peligros y el más difícil es enfrentar a los Akaj, una secta de monjes guerreros que buscan la destrucción total de todo ser vivo. Luego, en el interior de la estrella, deberán enfrentar a los zombis, sobrevivir a la radiación y descubrir el verdadero objetivo de Braxtor…

 


La Historia se extiende por casi 50 páginas en las que Barreiro delinea una historia simple, directa, con personajes un poco genéricos, pero que es entretenida de comienzo a fin. Le faltan esas dobles lecturas que solía meter y las analogías con que pobló su obra, pero, en cambio, se concentra en contar un relato sólido, con su cosmogonía y jerarquía espacial. Si no fuera por algún que otro detalle menor, esta bien podría ser una historia que transcurre en el mismo universo que Slot-Barr (Obra realizada en conjunto con Solano López y que comentamos hace un tiempo en video: https://www.youtube.com/watch?v=C0cUXSTfGh4&t=2148s), porque acá también se habla de un imperio galáctico e incluye algunas páginas donde explica el funcionamiento de las naves y los fenómenos cósmicos como hiciera con Slot. No soy muy conocedor de la astrofísica, pero muchas de las situaciones que propone tienen su asidero en distintas teorías muy bien aplicadas. Se trasluce en estas páginas el encanto que le causó la película Star Wars, porque tiene algunas cosas muy inspiradas en la peli de Lucas y hay una escena de batalla en el espacio que es prácticamente igual a otra que se da con el Halcón Milenario contra los Tie-Fighters.

Pero en esta oportunidad el mayor atractivo radica en el despliegue de Giménez, que era un dotado para las máquinas, las construcciones o las naves, otorgando una funcionalidad plausible a todo y con mucho esmero en los detalles. La ciencia ficción le quedaba como anillo al dedo y todo lo que pone en página, los mundos, personajes, razas alienígenas, ciudades, vehículos o chatarra, pareciera tener vida, peso y antigüedad. Es un universo al que se lo nota el uso que tuvo, que fue gastado y manipulado. Todo esto acompañado con una narrativa impecable, puestas en páginas perfectas y secuencias de acción del todo emocionantes.

 


La presente edición se complementa con cinco relatos breves que Giménez realizó para una publicación del ayuntamiento de Madrid, mas un sexto publicado originalmente en la primera entrega de la revista Cóctel. Historietas de dos páginas de temática variada, en las que el autor deja evidencia de la sorprendente versatilidad de la que era poseedor.

 

 


 

“¡Miren! ¡Ahí se ve el vértice! ¡La entrada a un mundo imposible!”


  Última lectura del año (promesa para el 2026: dejar más el celular y leer más cómics...) y como son dos recomendaciones cortinas vamos 2...

 


Última lectura del año (promesa para el 2026: dejar más el celular y leer más cómics...) y como son dos recomendaciones cortinas vamos 2x1 con unos regalos que mi buen amigo Ywing me mando para navidad.


Arrancamos con Punisher y el equipo creativo de Preacher que trae de vuelta a Frank Castle después de una etapa sobrenatural (ya saben, cada tanto se les ocurre cualquier cosa y castigan al Castigador con “ideas innovadoras” que, por suerte, suelen fracasar e inevitablemente lo devuelven a lo básico del personaje). Punisher reaparece en la línea Marvel Knights, donde los personajes reciben un tratamiento un poco más adulto y, por qué no, más televisivo o cinematográfico.

Frank regresa a Nueva York para aniquilar a la familia mafiosa Gnucci, mientras que, de manera involuntaria, inspira a otros vigilantes desquiciados a impartir justicia por mano propia. Al mismo tiempo, dos policías fracasados intentan atraparlos y terminan en medio de la situación.

Ennis va tejiendo un relato episódico pero coherente, en el que todos los personajes que introduce cumplen una función y aportan a la trama mayor, ya sea en la acción o en la forma de mostrar el proceder del Punisher.

Llena de acción, mala leche, ironía y situaciones tan delirantes como cómicas, esta saga de 12 números nos ofrece un relato muy entretenido del Castigador. Entre 2003 y 2005, Comics Conosur la publicó en tomos de 48 páginas que incluían dos cómics originales de USA. En su momento no pude comprarla, pero veinte años después este regalo navideño me da revancha.

Vale aclarar que hay un encuentro con Daredevil que calcaron para la serie de Netflix del mismo y una pelea con un Ruso que tomaron para la película del castigador del 2004. 



Ahora vamos con dos numeritos consecutivos del segundo volumen de la colección de Batman publicada por la gloriosísima Ediciones Zinco, con los números 58 y 59 respectivamente (Batman Vol. 1 #460-461, edición USA).


Zinco edita justo estos cómics ante el inminente estreno de la genial Batman Returns de 1992, así que Gatúbela estaba de moda y los lectores queríamos ver más de ella. Muchos la habíamos visto desde el lejano número octavo de la colección, cuando, con su traje violeta escotado y capa verde, era atacada por el Joker, quien mediante electroshocks le borraba la memoria y su historia amorosa con el encapotado. Después llegaría la Crisis en Tierras Infinitas y, con el semi-reboot mediante Miller, se nos presentaría otra historia para Selina. En estas páginas de Batman recién volveríamos a verla con su obsesión por robar joyas y objetos gatunos.


La dupla añorada de Alan Grant (guion) y Norm Breyfogle (dibujo) nos brinda una aventura donde Batman no es el protagonista. Mientras el Señor de la Noche sigue la pista de una red de trata de blancas con su informante e investigador privado Joe Potato (uno de esos extravagantes personajes satélite que crea Grant), vemos cómo un villano le tiende una trampa a Catwoman para secuestrarla, mientras Vicky Vale intenta hacer una nota y la sargento Sarah Essen también busca atrapar a Catwoman. Por supuesto, las dos tramas colisionarán, dando una entretenida aventura de dos partes dibujada magistralmente por Norm Breyfogle, donde no faltan la denuncia social, un poco de humor y mucha acción.


Nada del otro mundo, pero eran dos cómics que se me escaparon muchas veces y al fin ingresan a la biblioteca para complementar la etapa de Grant/Breyfogle del encapotado.






Batman y Judge Dredd son dos personajes que amo profundamente, y sus encuentros siempre fueron una buena noticia. Sin embargo, un par de los...

Batman y Judge Dredd son dos personajes que amo profundamente, y sus encuentros siempre fueron una buena noticia. Sin embargo, un par de los team-up´s que tuvieron en los 90´s se me escaparon en su momento. Como nunca es tarde si la dicha es mucha, recientemente conseguimos uno de los que me faltaban. Mas precisamente el “Batman – Judge Dredd: The Ultimate riddle”, publicado en 1995 con guion de los Maestros Alan Grant y John Wagner, mientras que los dibujos son obra de Carl Critchlow (Media Historieta) y Dermot Power (La otra mitad…).

 

Una noche como cualquier otra en la que Batman está persiguiendo al Riddler por Gotham, logra dar con él siguiendo uno de los acertijos que el villano suele dejarle. De pronto ambos son teletransportados y aparecen en el interior de una jaula colgada de un techo. Cerca de ellos hay otras siete jaulas con seres de distintos lugares (Planetas, tiempos o dimensiones), y uno de ellos es el Judge Dredd. Aparece entonces el Emperador Xero, que revela que todos fueron secuestrados para participar de un evento llamado “Killing Ground”, en el cual y por sorteo, uno de los secuestrados iba a ser la presa, mientras el resto debía intentar matarlo. El que lograra el cometido recupera la libertad y, en caso de que la presa sobreviva al resto, sería él quien fuera devuelto a su mundo. Riddler pide que lo liberen, ya que fue apresado solo por estar cerca de Batman, pero el Emperador no tolera las interrupciones por lo que lo mata. Por esos azares de la vida, es Batman quien sale sorteado para ser la presa. Son todos transportados a una ciudad derruida que hace las veces de arena de combate y comienza la persecución de Batman. Dredd y Batman son los únicos que no aceptan matar para divertir al Emperador, por lo que se alían de inmediato y empiezan a detener al resto que da caza al murciélago… Con alguna diferencia entre ellos por los métodos que emplean… El vigilante de Gotham y el Juez de Mega City deberán superar a los aliens que intentan matarlos y resolver el misterio de este Emperador y sus juegos, antes de poder volver a sus ciudades…

 


Si bien el argumento es algo obvio y repetitivo en este tipo de cruces de personajes, Grant y Wagner lo desarrollan con la calidad que los caracteriza, y hay dos cosas que me llamaron la atención en esta Historieta. La primera, que es la positiva, es que evitan el combate de rigor entre los héroes involucrados. Se recuerdan de encuentros previos y comienzan a colaborar apenas mediando alguna palabra. Están las diferencias lógicas entre ellos, incluso Batman se pone medio pesado y agresivo en un momento, pero Dredd se las deja pasar priorizando el objetivo en común que tienen. La segunda, que es la que me hizo un poco de ruido, es que la resolución de la trama de esta historia encuentra su justificación en hechos que sucedieron en otra saga, en la que Dredd no tiene nada que ver (Zero Hour). En el momento de publicación tal vez no me hubiese sonado tan raro, porque todo estábamos al tanto de lo que era Hora Cero y cuales fueron sus consecuencias, pero para algún desprevenido que se acerque a leerla hoy, puede dejarlo afuera y el final le quedaría medio descolgado… Salvando ese detalle, la Historieta es entretenida, se lee de un tirón y es un festín visual gracias al trabajo de Critchlow y Power. Vaya uno a saber por qué dibujaron media historia cada uno pero, a pesar de las diferencias que tiene en su estilo, consiguen cierta homogeneidad a lo largo de la obra, porque son bastante más los puntos que tienen en común. Ambos con un dibujo onda Simon Bisley, con mucha exageración, cuerpos super musculosos, escenarios grandilocuentes, bestias y monstruos de todos tamaños y colores, robots y mucha violencia. Espectaculares splash pages y escenas plagadas de acción, con un tratamiento de color también cercano al impuesto por Bisley.

 


Todavía nos queda pendiente un encuentro más entre Dredd y Batman sin leer, por lo que vamos a volver con estos héroes antes que nos condenen a los iso-cubes!

 

 


 

“El torneo tomará la forma de una cacería. Siete serán los cazadores… El octavo, la presa!”

En el año 2013 Historieteca Editorial, dentro de su sello “Colección Relecturas”, recopiló la serie “Bolita”, última colaboración de los Mae...

En el año 2013 Historieteca Editorial, dentro de su sello “Colección Relecturas”, recopiló la serie “Bolita”, última colaboración de los Maestros por Carlos Trillo y Eduardo Risso, dupla que tantas alegrías nos supo obsequiar (Boy Vampiro, Borderline, Chicanos, Fulú o Video Noir, entre otras). Esta Historieta se publicó originalmente por entregas, dentro del segundo volumen de la clásica revista “Fierro” a partir de Diciembre del 2010 y hasta Agosto del 2011, cuando Trillo ya no estaba entre nosotros.

 

Es la historia de Rosemary Ajata, una joven inmigrante boliviana y residente en Argentina que, gracias a la recomendación del cura del barrio, consigue trabajo de mucama en la casa de una pareja de hermanos que residen en Acasusso. Rosemary vive en una villa del conurbano con Raúla, una tía que la crio desde pequeña, cuando su madre enloqueció al ser abandonada por su padre. Raúla le recomienda que cuide este trabajo y no haga quedar mal al cura, porque en un trabajo previo, en casa de un policía, Rosemary denunció al cana por tráfico de drogas y terminó preso, jurando venganza contra la joven. Sucede que Rosemary es muy curiosa e inteligente, se la pasa estudiando, leyendo y cuestionando todo, y esa necesidad de saber la lleva a meterse donde no la llaman, a preguntar lo que no debe.

Además, tiene amoríos con un policía que vive en el barrio al que le dicen “Toco”, que es muy afecto a la bebida, la violencia y los excesos, pero que también le consigue información cuando le pica la curiosidad a la muchacha.




Ya desde el primer día nota cosas extrañas en la casa de Acasusso, los hermanos mellizos, Erica y Rodolfo Wucherpfennig, son demasiado cariñosos entre ellos. Ni bien queda sola en la casa empieza a investigar, y descubre que son mellizos, hijos de mellizos que también eran hermanos, y que sus padres estaban apadrinados por Josef Mengele, oficial nazi que buscaba la depuración de la raza cruzando a hermanos mellizos arios.

Con el correr de los días descubre sus excesos, sus infidelidades, sus tratos con la iglesia y su plan para volver a Europa, infiltrarse en la iglesia y seguir propagando la depuración de la especie. Todo esto mientras intenta lidiar con su vida, con la discriminación, con sus inseguridades, con su deseo de superación, con la relación que tiene con su tía y su madre, con la venganza que intenta llevar sobre ella el policía que metió en cana y con la complicada relación que mantiene con Toco…




La Historieta se extiende por poco más de 60 páginas, pero son suficientes para que Trillo haga su magia. En poco espacio delinea la situación, los personajes, sus complicaciones y el mundo en que se mueven, atrapando al lector desde el primer capítulo. La forma de escribir que tenía era muy personal y distinguible, logrando dotar a los personajes de personalidades definidas, con modismos y yeites propios, así como sabía traspasar el mundo que lo rodeaba a las viñetas, y poner en página un abanico muy amplio de personas. Los protagonistas de sus historias son muy diferentes entre sí, pero siempre consigue que nos resulten cercanos y nos solidaricemos con ellos, ya sea con la encantadora Rosemary, o con los despreciables Lucho Lasabbia de “Sarna” o Elvio de “El síndrome Guastavino”. Esta Historieta tiene la particularidad de tener un final abierto, algo que no recuerdo tener muy visto en su obra. No es que queda inconclusa, sino que decide cerrarla cuando las situaciones de los personajes todavía están en puntos suspensivos… Algo no habitual, pero que funciona muy bien.

Eduardo Risso hace un excelente trabajo en todo aspecto. La recreación de los escenarios por donde se mueven los personajes ya sea un barrio residencial u otro carenciado, es detallada y precisa. Despliega una enorme variedad de registros para el diseño de personajes, no hay dos parecidos, todos tienen sus características, su gestualidad y expresión corporal muy específica. Lo mismo sucede con la variedad que tiene para las puestas en página, las que siempre están en función de fortalecer la narrativa. Como siempre, su trabajo con el claroscuro es fabuloso, y mezcla, de vez en cuando, algunas viñetas solo a lápiz que quedan hermosas.

 


Otro gran trabajo de esta dupla, una de las muchas y efectivas duplas creativas que Carlos Trillo supo ensamblar a lo largo de su carrera…

  


“Empiezan a sembrar tercer Reich para el futuro. Como anda el mundo no va a ser difícil, creo.”

Hace un tiempo comentamos por acá lo mucho que nos gustó el primer tomo de la serie “Supersons” (Lo dejamos aquí: https://www.facebook.com/H...

Hace un tiempo comentamos por acá lo mucho que nos gustó el primer tomo de la serie “Supersons” (Lo dejamos aquí: https://www.facebook.com/Historiasenvinetas/posts/pfbid02Huo1tm4BTeCP8i94XyuPZNhZ9ooRMBA8RoMF1RVnFuZsZ4U6pu45kEwAWQR7ukxZl). Esa serie se extendió a lo largo de 16 entregas y tuvo varias secuelas, todas protagonizadas por Jon y Damian, y escritas por Peter Tomasi. Todo eso lo tenemos en el debe porque ni lo compramos, ni lo leímos. Pero sí dimos con un One Shot publicado en 2002 que los vuelve a reunir, pero ya no son Superboy & Robin, sino Superman & Robin.

Resulta que, algo después de la última aventura en conjunto del equipo de los super hijos, Jon tiene un accidente temporal que lo aleja de sus padres y lo hace desaparecer por algunas semanas. Cuando reaparece, el tiempo para él transcurrió de forma diferente y ya no es un niño, sino un muchacho de 18 años. Poco después Superman abandona la Tierra en misión a Mundo Guerra por tiempo indeterminado, por lo que Jon asume el manto de su padre e intenta ocupar su lugar como protector de Metrópolis y todo el planeta. Así, protagonizó la serie llamada “Superman: Son of Kal-El”, durante 18 números con su correspondiente anual. Todos estos devenires le dejaban escaso tiempo a Jon para reencontrarse con su buen amigo Damian, quién seguía teniendo 11 años por otra parte.

Sin embargo, como Batman espía a todo el mundo, Damian descubre una señal informando de una anomalía en la Fortaleza de la Soledad. Agarra la Batarmadura de papá y parte rumbo a la casa de los Kent en busca de su buen amigo. Vuelan al ártico y descubren que un cubo portal permitió el paso de una criatura parecida a un murciélago (Onda Man-Bat), al interior de la fortaleza. Intentan frenarla, el bicho llega al zoo alienígena, libera unas cuantas bestias, al tiempo que el portal sigue abierto y por él cruza un ejército nazi… Todo se complica cuando descubren que el bicho empieza a quemar etapas, crece rápido, queda embarazado y da a luz a un bebé… Deberán entonces intentar frenan de forma pacífica al murciélago para poder devolverlo a través del portal, volver a encerrar a las bestias del zoo y patear cuanto culo nazi sea posible, todo en una sola tarde…

 


Historia breve y concisa, que abarca apenas 40 páginas, pero que es muy divertida. Sigue Peter Tomasi a cargo del guion y la calidad de su trabajo es tan bueno como en la primera historia que leímos. La dinámica que creo entre estos personajes es sólida y funciona perfecto, los límites que se ponen, la tolerancia que tienen con el otro y cómo se ayudan para fortalecerse. Se nota una evolución en el trabajo de equipo desde el primer arco de los Supersons a este One-Shot, trabajan de forma más aceitada a pesar de que siguen surgiendo entre ellos las diferencias de métodos, y del mismo modo evoluciona el cariño que se tienen, el que incluso Damian, aunque a regañadientes, reconoce. La aventura que los reúne es un desquicio de situaciones (Nazis, monstruos, dinosaurios y mechas), que son solo una excusa para reunirlos nuevamente. Es previsible y grandilocuente, pero cumple su cometido principal, que es el de brindar un nuevo capítulo en la saga de los niños.

El dibujo está a cargo de Viktor Bogdanovic, que tiene un estilo muy similar al de Greg Capullo, casi calcado diría… Buen diseño de personajes y hábil para las escenas de acción. Tiene algunas puestas en páginas que no me convencen demasiado, porque ubica las viñetas dejando muchos espacios en blanco, sin utilizar, que me suenan a vagancia o apuro por la fecha de entrega. Pero en líneas generales cumple y el resultado es satisfactorio.

 


Esperemos que haya muchos más encuentros entre Demian y Jon de la mano de Tomasi!!

 


 

“Bueno, me divertí mucho. Golpeé algunos nazis y mandé a una madre y su hijo de regreso a casa…”

En una trinchera durante la primera guerra mundial coinciden un soldado corso llamado León Martilo, el teniente Calixte De Prampéand, aristó...

En una trinchera durante la primera guerra mundial coinciden un soldado corso llamado León Martilo, el teniente Calixte De Prampéand, aristócrata Lionés y un marroquí del Rif llamado Ahmed. Únicos sobrevivientes en un intenso ataque alemán que los tiene hundidos en el húmedo pozo toda la noche, en la que el teniente resulta gravemente herido. León le brinda primero auxilios y, gracias a su ayuda, despierta unos días después en un hospital militar. León está a su lado y se prometen unirse en caso de sobrevivir a la guerra en una futura vida de piratas.

La guerra efectivamente termina, Calixte vuelve a su casa donde su mujer lo trata fríamente y siente no encajar en los movimientos de su adinerada familia. Pero al poco tiempo llega León con su propuesta de comprar un barco, armas para traficar y partir hacia el rif marroquí, donde distintas tribus resisten el avance del ejercito colonialista español que impera en la zona. Después de vaciar la cuenta bancaria de la familia De Prampéand, parten hacia la aventura con las armas para vender, pero son apresados por el ejército español. Debido a la alcurnia de la familia de Calixte, Francia ofrece un pago a cambio de la libertad de ambos. En la prisión, vuelven a encontrarse con Ahmed, condenado a muerte y líder de una de las tribus del Rif. La mañana en que vienen a buscarlo, León y Calixte enfrentan a los soldados, liberan a los prisioneros y huyen junto a Ahmed hacia las montañas, despreciando el rescate francés.




De a poco irán conociendo la realidad en que viven las distintas tribus del rif, las disputas que entre ellos existen que impiden unificar sus fuerzas, los avances colonialistas de España y Francia, y la vida del hombre musulmán. Calixte es un romántico que ansía aventura y se enamora perdidamente de Anissa, una viuda de la tribu, pero además es un gran motivador y un excelente líder. Consigue unificar a las tribus para hacer frente al ejército español, que atacaba de forma frontal, mientras que Francia intentaba dominar la zona por medio de la diplomacia. Después de algunas victorias, Calixte se erige como un referente, además de convertirse al islam. Por su parte, León parte a Tánger como diplomático, escudado por el ejército francés, con el objetivo de conseguir armas para la causa. Pero León es un hombre mucho más simple, que gusta en exceso del vino, la comida, las mujeres y la noche, por lo que es distraído constantemente. Finalmente, se consigue generar una mesa de negociación entre las tres partes, Francia, España y el Rif, en busca de una solución diplomática. León está al tanto de que le ofrecerán a Calixte alguna posición ventajosa a cambio de ceder el control de la zona a Francia, pero Calixte, que es un hombre nuevo, se niega y las negociaciones se truncan, así como la amistad entre ambos…

Rápidamente León recapacita y vuelve al Rif en busca de su amigo para quedarse a su lado y hacer frente al invasor…

 


Publicada originalmente por Glénat en 2014, está obra se extendió por cuatro álbumes de 64 páginas, con guiones de Maurin Defrance y Fabien Nury, mientras que el dibujo estuvo en manos de Fabien Bedouel y Merwan. Enmarcada dentro de un período histórico definido y en medio del avance colonialista de Francia y España, los autores delinean a estos dos hombres completamente diferentes, que lo único que tienen en común es el deseo de aventura. Se tocan una enorme variedad de temas en esta obra, cuanto más lo pienso más aristas encuentro. La invitación a la constante búsqueda de la felicidad que proponen los protagonistas porque, si bien León tiene una vida complicada, Calixte en cambio tiene la suya resuelta con familia adinerada, padre empresario, hermano político, esposa y demás, pero decide renunciar a todo eso para responder a las necesidades de su espíritu que ansía más.

Por otra parte, están los manejos políticos y las redes que se tienden para conseguir por izquierda, por debajo de la mesa, la dominación de un territorio entero adornando a algunas personas clave, influyentes. El derecho que se otorgan algunas naciones, que han sido las mismas a lo largo de la historia, de adueñarse de lo que les convenga con la autoridad que les da el poderío militar y el desdén total por el otro en su conjunto: vida, patrimonio y cultura. También los autores exhiben la vital idea de dar vuelta las historias hollywoodenses donde el otro es el malo, sea soviético, árabe, latino o musulmán. En estas páginas vamos conociendo, a través de los ojos de Calixte principalmente, las comunidades del Rif (Que es una zona montañosa al norte de Marruecos, costeando el Mediterráneo donde viven las tribus de esta historia, limítrofe con la ciudad de Tánger), su forma de vivir, su cultura, sus creencias, diferencias y los padecimientos que sufren por el embate colonialista.  El valor de los ideales en hombres y mujeres dispuestos a dar la vida en favor de lo que creen correcto, por convicción y no por ordenes de superiores, aunque también por falta de mejores opciones para muchos de ellos, porque la coyuntura reduce los caminos a luchar, huir o morir. Y todo esto está decorado con la aventura de estos dos hombres, sobrevolada todo el tiempo por el romanticismo, la búsqueda de emociones, la solidaridad, la amistad y el amor, tan bien entremezclado con los hechos históricos que casi parece basada en hechos reales en su totalidad. Pasadas las páginas en que se presentan personajes y situaciones, la Historieta empieza a construir el devenir de los protagonistas de forma atrapante, enganchando a lector de inmediato y transportándolo a ese momento, con tanta calidad que uno se preocupa por qué les pasará en los siguientes álbumes, a pesar de que, conociendo el fin de la cuestión, las opciones quedan bastante reducidas.




El dibujo acompaña de manera armoniosa al guion y sus intenciones. La recreación de época y los distintos escenarios, primera guerra mundial, Lyon, Tánger, el Rif, así como los distintos vestuarios están reflejados con aguda precisión. Es de línea clara, con contundentes bloques de negros para las sombras, y cierta cercanía a trazos de otros autores, pero no se nota forzado, sino como incorporados al propio estilo fruto de la admiración. Excelente trabajo creando los distintos climas que atraviesa la obra, tanto las batallas como las escenas más intimistas, y un amplio registro expresivo, con algo de exageración por momentos, para transmitir de forma inequívoca lo que transitan los personajes.

 

El mismo año en que se publicó en Francia, la obra fue recopilada por la editorial Spaceman Books en dos hermosos tomos tapa dura, que se complementan con bellísimas ilustraciones pintadas con acuarelas, reproducción de parte de los guiones y algunos bocetos.



 

 “¡¡¡La aventura!!! Quiero oler la pólvora, surcar los mares… ¡¡Quiero ser un bandido, un filibustero!!.”

Me enganché con "el cazita" a partir de su décimo número cuando la historieta ya se editaba en un alucinante color y de ahí en más...

Me enganché con "el cazita" a partir de su décimo número cuando la historieta ya se editaba en un alucinante color y de ahí en más empecé a comprar números salteados (cuando editorial Vid, Zinco y Forum me dejaban algunas monedas de vuelto). Pero los primeros siete episodios de la serie, que eran en Blanco & Negro y fueron editados entre 1992 y 1994 nunca los había leído al completo, solo el #1 y el TPB de estos episodios que resultan ser un entretenido pero fuerte resumen de estas historias (Que ya comenté por aquí).

En el año 2011 la editorial "Deux" reedita cazador en unos pequeños tomos similares al formato "manga" y aunque muchos años después los compraría, seria recién ahora y un antojo de lectura divertida el que me llevaría a vivir estas historietas 90teras que hoy parecen igual de vigentes que hace 30 años atrás.



Desde el mismísimo infierno sale Melkor, un demonio con apariencia de rockero que no duda en violar mujeres y matar homosexuales solo por diversión, mientras hace un pacto con la iglesia en Buenos Aires para enfrentar a Balrog, un demonio de Tasmania pasado de anabólicos que solo dice puteadas. Estos dos demonios luchan por la "la fortaleza de Angband" del infierno, pero tendrán un encontronazo en la plaza de mayo con un ejército de zombis de la recoleta y demonios en medio de una manifestación de jubilados y otros gremios que protestan ante el "menenismo" 90tero. En este mejunje esta "cazador" un hiper-musculoso y poderoso hombre que en el primer episodio muestran mucho más religioso y que a partir del segundo ya no tiene mucha diferencia en contra los villanos que pelea en una Buenos Aires caricaturizada, llena de un hermoso y cómico descontrol donde no faltaran algunas celebridades de esa época y un Cazador que cansado de perder contra ambos demonios decide subirse a un avión para bombardear la plaza y todos los que están en ella.


Para el segundo arco vemos como Melkor y Blarog regresados al infierno poseen al presidente de los Argentinos y empezamos a ver otros personajes clásicos de la historieta Argenta como los personajes de García ferre de Super hijitus, y los Isidoro y Patoruzu de Dante Quinterno. Patoruzu acababa de fallecer e Isidoro y Upa lejos de acongojarse quieren usar el cadáver del indio para transportar drogas por el país, ya que Isidoro es un yupi con plata que se dedica a la falopa junto con "el comisario" que lejos de la ciudad de trulala maneja el narcotráfico en la triple frontera. Pero la falta de respeto y trasgresión de los autores de Cazador a iconos nacionales subiría la apuesta cuando leemos a un "Super hijitus" pasado de anabólicos totalmente gay

El tomo culmina con la resurrección de Patoruzu (Accidentalmente ocasionada por el doctor Neurus) y un cruce de trompadas con Cazador que termina (una vez más) no solo derrotado, si no que muerto, y a esta altura ya es un pretexto para volver a presentar los clásicos personajes de forma chistosa y zarpada, aunque  los autores cumplen al final presentando el origen del cazador como uno de los primeros criollos que asesinaba aborígenes en 1536 que es maldito con el don de la mortalidad y otros extraños poderes.


Aquí finaliza "la edición blanco y negro" del personaje (Solo quedan algunas páginas realizadas para la revista comiqueando) y a partir del tomo segundo llegan aventuras a todo color donde se concluye la saga de los personajes de Quinterno y García Ferré, para dar paso a episodios autoconclusivos y más conocidos y recordados del personaje.

Jorge Lucas, Ariel Olivetti, Mauro Cascioli y Claudio Ramírez construyen casi como un "cadáver exquisito" el personaje de historietas argentino más famoso de finales del siglo XX, en estos 7 números que aquí leímos de corrido, se va dando forma al personaje a tal punto que su "origen" es ubicado como flashback al final del séptimo episodio. La impronta de todos los autores esta equilibrada y vemos dibujos muy elaborados en contraposición a algunos muy simples y caricaturizados, y mediante ese blanco y negro y construcción casi artesanal de las historias, se respira ese olorcito a "fanzine" y a "hagamos lo que queramos, total después no sale otro número". Seria ese "cagarse de risa de todos", de los queribles e indeseables personajes del país por igual por el que pego tanto en los que éramos jóvenes lectores por esas épocas y hoy peinamos canas y reímos de igual forma.



Hablando con un conocido sobre la visita que David Lloyd realizó a Rosario en la última Crack Bang Boom, terminé desempolvando mi edición de...

Hablando con un conocido sobre la visita que David Lloyd realizó a Rosario en la última Crack Bang Boom, terminé desempolvando mi edición de “V de Vendetta” para mostrarle el dibujo de V con que me obsequió el autor algunos años atrás (En otra de sus muchas visitas a Argentina) y, como forzado por una fuerza superior, me puse a releer las primeras páginas. Para cuando me di cuenta ya estaba enfrascado en una nueva relectura de la obra de Alan Moore y David Lloyd, Historieta que, a pesar de que me gustó mucho, no he leído en demasiadas oportunidades.

 

La Historieta nace a partir de un encargo que le hacen a Lloyd, quien propone a Moore como guionista. Originalmente iba a ser una historia ambientada en los años 30´s pero, a pedido del dibujante, esta idea fue desechada y, en cambio, se decidió ambientarla unos años en el futuro. Entre ambos fueron delineando varias ideas que Moore no conseguía hacer funcionar en conjunto. Habían establecido que sucedería en una Inglaterra ambientada unos 15 años en el futuro, que la tercera guerra mundial ya había sucedido, que Inglaterra había logrado mantenerse en pie gracias a la neutralidad, que el caos social que sobrevino a la guerra fue aplacado con el tiempo por un estado totalitario, que V se opondría a esta situación tal vez siendo un policía que se revele desde dentro del sistema, que tenía que tener el encanto de las historias pulp y cosas así… Tampoco encontraban ningún nombre que los convenza ni un aspecto que diera en la tecla con lo que esperaban ver en el protagonista… Mientras se esforzaba por hacer funcionar todas estas ideas, dos conceptos le llegaron regalados a Moore. El primero fue un nombre para la historia, propuesto por uno de los editores que aún creía que estaría ambientado en los años 30, “V for Vendetta”. Les gustó a ambos autores y daba la idea de la lucha solitaria de un hombre contra el mundo o el sistema… El nombre de la obra y del protagonista estaba resuelto. La otra idea vino propuesta por David Lloyd quien sugirió que V use una máscara con el rostro de Guy Fawkes y emulara su aspecto. Fawkes es una figura histórica, célebre por formar parte de la famosa “Conspiración de la pólvora”. La “Conspiración de la pólvora” fue un intento de regicidio contra Jacobo I llevado adelante por Fawkes y un grupo de católicos algo extremos, que querían reestablecer el catolicismo en Inglaterra, para lo cual llenaron de barriles de pólvora en sótano del parlamento con la intención de volarlo por los aires con Jacobo y toda la comitiva adentro, para más tarde casar a la hija de Jacobo con un noble católico que restituyera esta religión en el reino. El plan marchaba muy bien, habían conseguido meter la pólvora bajo el parlamento, pero, lamentablemente para Fawkes, fue descubierto in fraganti el 5 de Noviembre de 1605, en el sótano y rodeado de barriles… Guy y sus cómplices fueron apresados, torturados, enjuiciados y condenados a la horca. Desde entonces se celebra cada 5 de noviembre la “Bonfire night” (Noche de la hoguera), en la que el pueblo británico celebra el fallido atentado y queman efigies con la imagen de Fawkes. Entonces, con espíritu revisionista y tomando la imagen de Guy Fawkes como símbolo de revolución y rebeldía, es que Moore y Lloyd visten al héroe con su rostro.




La Historieta se publica originalmente en una antología británica llamada Warrior publicada por Quality Communications Lt. a partir de 1982, pero queda inconclusa porque el título se cancela tras 26 entregas. En el año 1988 y ya trabajando para DC, Moore y Lloyd republican y completan la historia que se edita a lo largo de 10 entregas.

La historia se sitúa hacia fines de los 90´s, la tercera guerra mundial ya sucedió y las armas nucleares cambiaron el mundo. Europa y África ya no existen más y Estados Unidos se ha degradado en todo aspecto. Gracias a su imparcialidad y por haberse negado a albergar armas de destrucción masiva dentro de su territorio, Inglaterra ha superado la guerra sin ver modificada su geografía. Sin embargo, sobrevino un revuelo social producto de las carencias que se padecían. La economía se vino a pique y los alimentos escaseaban. Los gobiernos cayeron uno tras otro y los acuerdos sociales se fueron rompiendo. En este contexto, aparece un régimen totalitario, ultra fascista, conservador y extremadamente católico que devuelve el orden a la sociedad a través de la fuerza y el terror. Obviamente las libertades se perdieron, las censuras proliferaron y las minorías fueron perseguidas y eliminadas. En sus primeros años de gobierno, el nuevo régimen llevó a cabo ciertos experimentos en busca de crear algo similar al super soldado. Como fueron necesarias pruebas en humanos, se creó un campo de concentración especial llamado Larkhill, donde se encerraron a personas detenidas ilegalmente por pertenecer a alguna minoría y en ellos se realizaron los testeos. La mayoría terminó muerta e ingresaron nuevos detenidos para continuar las pruebas. Uno de ellos, el prisionero encerrado en la celda V, resistió las pruebas… Devido a esto, obtuvo dentro del campo algunos privilegios mínimos gracias a los cuales tuvo acceso a los ingredientes necesarios para fabricar gas mostaza de forma casera y causar una explosión que se lleve puesto todo el campo de concentración… V logra escapar. El régimen encubrió todo el hecho, desactivo las experimentaciones y a los agentes que sobrevivieron los reubicó en distintas funciones del régimen.




V decide emprender una cruzada para vengarse de los torturadores que sobrevivieron a la explosión, además de trazar un plan para sublevar al pueblo y derrocar a la tiranía que gobierna. Comienza un 5 de septiembre cuando, asumiendo el aspecto de Guy Fawkes, hará estallar las cámaras del parlamento. Esa misma noche, rescata de casualidad a una joven llamada Evey Hammond de ser violada por vigilantes del régimen. La lleva a “La Galería de las Sombras”, un inmenso lugar subterráneo donde V conserva toda forma de arte que ha podido rescatar de la destrucción causada por la prohibición. Evey es una niña de 16 años, que perdió a sus padres a causa del régimen y que ha vivido toda su vida en orfanatos sin muchas opciones, y que había decidió prostituirse para conseguir dinero. No comprende bien las intenciones ni la búsqueda de V y vive constantemente atemorizada.

V dedica sus fuerzas y su vida a llevar a cabo su venganza, a fomentar la anarquía en la sociedad inglesa y a exponer las mentiras y brutalidades del feroz régimen que los gobierna… Por la casualidad que los unió, Evey queda unida a la misión de V de distintas formas, sin comprender en un principio, intentando exponerlo más tarde, alejándose y, finalmente, abrazando su causa…



 

La Historieta está plagada de matices, personajes y subtramas que no hemos mencionado, y en ella suceden muchas cosas a las que el pálido comentario previo, cuya única intención es sentar un mero resumen del argumento, no le hace ninguna justicia. Además de ser una historia de venganza, es una declaración de principios e ideales de sus autores, supongo que principalmente de Moore, a partir de los que entreven el futuro partiendo de la realidad que vivían en 1982, y suponen cómo evolucionará el fascismo latente sumado a la amenaza nuclear (También presente en otras obras de Moore). Su protagonista, a pesar de las torturas sufridas, es un romántico sensible al arte en todas sus formas, a la infinita belleza de que es capaz el hombre y, a su vez, rebelde a lo peor que el mismo hombre puede proponer. Comparando a Moore con el propio Moore, en esta obra su declaración de principios es más evidente, más abiertamente declarada que en trabajos posteriores, donde subyacía la misma idea de forma más sutil. Reconozco que soy incapaz de acercarme a una Historieta guionizada por Moore sin estar de antemano bien predispuesto e influenciado por la opinión popular, mayoritariamente rendida a sus pies, sin embargo, no creo que estar errado al decir que esta es una obra de profunda belleza, que evidencia ciertos aspectos del hombre, algunos más hondos, otros más extremos, y todo envuelto en esa historia de búsqueda de venganza, donde hay algunas escenas realmente conmovedoras, memorables, en que la represalia no es violenta, sino que hay encuentro entre victima y victimario (Con ambas partes habiendo ocupado los dos roles). Por supuesto, toda esta belleza se logra también gracias al delicado, poderoso y movilizante arte que despliega David Lloyd. Ya lo hemos dicho al comentar algún otro trabajo suyo en el pasado, es un autor que exige al guionista y lo fuerza a prescindir de atajos narrativos. Él prefiere que todo este contado exclusivamente por diálogos y narrativa gráfica, sin recuadros de textos explicativos, líneas cinéticas u onomatopeyas (Cosa que Moore no consigue complacer del todo en esta Historieta, pero lo intenta). Hace aquí un extraordinario trabajo desde lo expresivo, con páginas fantásticas, de puestas precisas y climas logrados con precisión quirúrgica. El diseño de personajes es del todo acertado y hace magia para darle expresividad a la estática máscara de V. Una comunión entre guionista y dibujante que tiene como resultado una Historieta fabulosa, recomendable y atemporal.

 


La presente edición fue realizada por Planeta DeAgostini en 2010, en formato grande (El tan mentado oversize) y tapa dura. Leí por ahí que es una de las mejores ediciones en español porque incluye algo que otra no… (Y no sé bien que és…). Mucho material complementario e introducción a cargo de los autores. Edición a la altura del material publicado.

 

 


 

“Recuerda, recuerda el cinco de Noviembre, el complot de la pólvora y la confabulación. No existe motivo para el olvido de la pólvora y la traición.”